Hormigas

Panorama de los estudios culturales

Un libro revelador resulta el Diccionario de estudios culturales latinoamericanos (XXI-Instituto Mora, 2009), compilado por Mónica Szurmuk y Robert Mckee Irwin, dos lúcidos observadores que reúnen a un amplio equipo de expertos para que cada uno reseñe la evolución y el presente de los estudios teóricos y metodológicos que nacieron en el siglo XX para comprender mejor los fenómenos culturales en el mundo.

De esa compilación de artículos, todos interesantes y actuales, se entienden conceptos básicos como oralidad, frontera, hegemonía, industria cultural, imperialismo cultural, equidad de género, etnicidad, hibridez, alteridad, subalternismo y desconstruccionismo... desarrollados por estudiosos latinoamericanos a lo largo del siglo XX, y se explica la enorme importancia de los estudios culturales para la reflexión de la vida social actual.

Mónica Szurmuk y Robert Mckee Irwin desglosan la multiplicidad de campos de interés de los estudios culturales, término que se usa para referirse a un abanico de metodologías interdisciplinarias de investigación, que por sí mismo es dispar y heterogéneo, dado su reciente desarrollo y la emergencia novísima de sus objetos de estudio. El logro de este libro es codificar, unificar y ordenar por primera vez en español y con una visión incluyente esa vasta obra de reflexión de los últimos 80 años generada en los países de Iberoamérica -otro concepto debatible y digno de estudio.

Sin embargo, el hallazgo más notable de este Diccionario... es la reivindicación de la crítica de los fenómenos políticos, sociales y culturales de nuestras comunidades; al exponer los caminos que ha surcado la reflexión en torno de los temas más diversos de la actualidad social, devela la vitalidad de nuestra identidad cultural y la muestra como la expresión compleja de una red de debilidades y fortalezas, influida permanentemente por estímulos externos y siempre cambiante, evolutiva, renovada.

Los estudios culturales son así, una empresa inacabada y perentoria, hecha por intelectuales del más diverso origen, alimentada de manera constante por diferentes grupos de la sociedad civil, modos culturales populares, instituciones culturales, estados nacionales y corrientes de pensamiento generadas en los países de habla hispana en América y Europa… En fin, un libro que debe revisarse para atisbar la profunda valía de nuestro ser latinoamericano, y de paso actualizar nuestro bagaje conceptual, hoy que es muy importante opinar con claridad y conocimiento sobre los temas de nuestro presente, para evitar la confusión y la intolerancia. Leyendo este libro, entendemos un poco mejor esa relevancia.