Hormigas

Palabras sobre Edrielle

A mediados de 2014, un grupo de autores publicó en la ciudadde Toluca, Estado de México, un volumen colectivo de poesía denominado“Edrielle”, en alusión a la virtud de la imaginación que en esta antología estápresente. Gracias a Mar Barrientos he conocido este esfuerzo editorial que bienmerece un comentario.

Los diez autores son: Mar Barrientos, Ricardo Gutiérrez,Alma Delia Cuevas, Carlos Mitru, María Luisa Alarcón, Juan Carlos Servín, TaniaFranco, César González Bonilla, Violeta Lara y Daniel SanMateo, quienesaportaron algunos poemas para conformar este volumen que se distribuye de manoen mano y en algunas librerías del Estado de México y del Distrito Federal.

Resalta el hecho de que cada uno de los autores tiene unapoética definida que lo distingue del resto, y al mismo tiempo, esa enunciaciónaporta unidad al conjunto, porque todos comparten motivos y alusionesliterarias, tonos líricos de un rango homogéneo y, sobre todo, cierto dominiode recursos que los identifica. Lo reitero: se parecen entre sí, pero suescritura es perfectamente distinguible, aunque no me atrevería a decir queforman un estilo, pues el material que presentan no permite afirmarlo.

“Edrielle” muestra a diez autores en búsqueda de su timbrepoético definitivo; parten de su experiencia personal para transfigurarla enimágenes equivalentes que intensifiquen el efecto de su impronta en la vozlírica que las enuncia; en algunos casos, aluden a seres de la mitología paraengarzarlos en la exégesis del presente poético; ese movimiento colectivo seencamina hacia la misma relación de hechos: lo que pasa y deja huella en lavitalidad del autor como materia viva para hacer poesía.

Este volumen nos confirma que la poesía es un terreno alcual se puede acudir sin reservas, siempre que se practique con honestidad yconocimiento porque la poesía está hecha de palabras, no de sentimientos, comobien respondió el poeta simbolista Paul Verlaine a uno de sus admiradores; losautores de esta colección demuestran que están en esa vía, y que estándispuestos a ser leídos con ojo crítico, pues para ello publican y divulgan suobra. Enhorabuena por este libro que merece ser leído por un mayor número depersonas; todos necesitamos de la poesía, aunque no lo sepamos.

A mediados de 2014, un grupo de autores publicó en la ciudadde Toluca, Estado de México, un volumen colectivo de poesía denominado“Edrielle”, en alusión a la virtud de la imaginación que en esta antología estápresente. Gracias a Mar Barrientos he conocido este esfuerzo editorial que bienmerece un comentario.

Los diez autores son: Mar Barrientos, Ricardo Gutiérrez,Alma Delia Cuevas, Carlos Mitru, María Luisa Alarcón, Juan Carlos Servín, TaniaFranco, César González Bonilla, Violeta Lara y Daniel SanMateo, quienesaportaron algunos poemas para conformar este volumen que se distribuye de manoen mano y en algunas librerías del Estado de México y del Distrito Federal.

Resalta el hecho de que cada uno de los autores tiene unapoética definida que lo distingue del resto, y al mismo tiempo, esa enunciaciónaporta unidad al conjunto, porque todos comparten motivos y alusionesliterarias, tonos líricos de un rango homogéneo y, sobre todo, cierto dominiode recursos que los identifica. Lo reitero: se parecen entre sí, pero suescritura es perfectamente distinguible, aunque no me atrevería a decir queforman un estilo, pues el material que presentan no permite afirmarlo.

“Edrielle” muestra a diez autores en búsqueda de su timbrepoético definitivo; parten de su experiencia personal para transfigurarla enimágenes equivalentes que intensifiquen el efecto de su impronta en la vozlírica que las enuncia; en algunos casos, aluden a seres de la mitología paraengarzarlos en la exégesis del presente poético; ese movimiento colectivo seencamina hacia la misma relación de hechos: lo que pasa y deja huella en lavitalidad del autor como materia viva para hacer poesía.

Este volumen nos confirma que la poesía es un terreno alcual se puede acudir sin reservas, siempre que se practique con honestidad yconocimiento porque la poesía está hecha de palabras, no de sentimientos, comobien respondió el poeta simbolista Paul Verlaine a uno de sus admiradores; losautores de esta colección demuestran que están en esa vía, y que estándispuestos a ser leídos con ojo crítico, pues para ello publican y divulgan suobra. Enhorabuena por este libro que merece ser leído por un mayor número depersonas; todos necesitamos de la poesía, aunque no lo sepamos.