Hormigas

Nueva amenaza a la Escuela de Escritores del Edomex

Durante 18 años, la Escuela de Escritores del Estado de México ha aportado un capital fundamental a la cultura de la entidad, ya que genera egresados especializados en la redacción de guiones para radio, televisión y cine, al tiempo que enriquece las páginas de la prensa escrita, radiofónica y de televisión con un sentido profesional que mucho abona a la calidad del periodismo estatal.

Originalmente creada en Metepec como una extensión de la infraestructura nacional de la histórica Escuela de la Sociedad General de Escritores de México, la escuela fue impulsada principalmente por la poeta Flor Cecilia Reyes, quien se ha mantenido desde entonces a la vanguardia de ese esfuerzo educativo, incluso cuando el plantel cambió su personalidad jurídica para ser una cabal sociedad civil: mantuvo un alto nivel docente y una convocatoria amplia que ha tenido un fuerte eco en la sociedad.

Hoy, esa institución que ya suma más de 600 egresados a lo largo de su historia, no tendrá el apoyo gubernamental que había consolidado durante sus 18 años de vida, ya que la Secretaría de Cultura del gobierno del Estado de México decidió no refrendar el convenio anual de colaboración económica con la escuela.

Desde luego que es función de la dependencia pública revalorar su participación en ese esfuerzo único, pero su titular no da signos de entender la significación real de esa aportación, que constituye, en los hechos, un pilar para el desarrollo diario del plantel ubicado en Metepec.

Más allá del número de egresados, la escuela es estandarte de un nuevo modelo educativo interdisciplinario en el Diplomado en Creación Literaria que ofrece, enfocado a atender a un sector que la escuela tradicional no observa: preparar y fortalecer las capacidades de lecto-escritura y de creación literaria, audiovisual y cultural de sus educandos. A todo ello se suma otro hecho fundamental: ahí han coincidido jóvenes y adultos que generan ideas para animar la vida sociocultural de la entidad.

El sector educativo de la Administración Pública Estatal se ha mostrado indiferente a este esfuerzo. El sector cultural tiene que retormarlo, por el principio de subsidiariedad a que obliga el marco legal aplicable, y porque de esa manera reivindica la política alianza con el sector social que distingue al titular del Ejecutivo Estatal, que no solo apoya la educación, sino que fortalece la organización ciudadana. La cultura es conversación, escribió el intelectual mexicano Gabriel Zaid; es tiempo de que la Secretaría de Cultura se pronuncie con oportunidad y sensatez.