Hormigas

Homenaje al teatro universitario

En días recientes, el rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jorge Olvera García, inauguró un nuevo teatro escénico universitario y entregó los premios Jaguares, con lo cual honra una vez más el pasado y el presente de la producción teatral y escénica de la institución, que le ha dado renombre nacional e internacional.

Con ambas acciones, el rector Olvera García rinde homenaje a las figuras centrales que han impulsado la cultura teatral en el Estado de México, pues tanto quienes recibieron los premios como Antonio Hernández Zimbrón, nombre que hoy lleva el teatro isabelino de la Casa de las Diligencias, han propiciado que esa disciplina convoque cada vez más a la población a los escenarios y que hoy exista una amplia gama de grupos escénicos con propuestas innovadoras.

Así lo demuestran los diez galardonados de esta fecha: en Dramaturgia, Delfina Careaga Becerra; en Actuación, Juanita Meis Arteaga; en Dirección, Roberto Salvador de la Mora Bueno; en Docencia, Jesús Ángulo Hernández; en Investigación, Jesús Isaías Téllez Rojas; en Diseño para la Escena, Juan Carlos Montes de Oca; en Promoción, Antonio Flores Alarcón, y en Gestión, Eugenio Núñez Ang, además del reconocimiento especial a Héctor Sánchez y el póstumo a la actriz Luz María Lara. Honor a cada uno, pues su aportación es y seguirá siendo definitiva en la cultura del teatro.

Importa también la política de impulso al humanismo que sostiene el rector de este periodo administrativo, pues el homenaje se ha extendido en el pasado reciente a otras figuras históricas de la escena universitaria, como Adriana Barraza y Carlos Olvera Avelar... además de las acciones que se están volviendo tradicionales de fomento a la lectura en este mes, la renovada presencia editorial universitaria en los foros más importantes del país, la indexación de las revistas universitarias a los catálogos internacionales, la apertura de nuevos programas académicos de disciplinas artísticas, el compromiso de garantizar a la población el acceso al conocimiento global a través de las nuevas tecnologías... El recuento cobra sentido si se recuerda la necesidad de formar una masa crítica que replantee de nuevo los problemas de nuestra sociedad y privilegie soluciones multidisciplinarias desde el humanismo.

Tengo para mí que, en ese sentido, la Universidad Autónoma del Estado de México está cumpliendo un papel trascendental que se valorará en su justa dimensión en los próximos años. En tanto, vale la pena aprovechar los espacios universitarios y sumarse a la admiración de quienes hoy encabezan, desde el teatro, el capital social de la entidad.