Hormigas

Días de cine

Con el fin de semana, vinieron las buenas películas. He aquí algunas de ellas:


KUBRICK DE OJOS BIEN ABIERTOS

Hay directores de cine con los que uno crece. Uno de los míos es Stanley Kubrick. Fallecido en 1999, Kubrick nació en 1928 en el Bronx, en Nueva York, EE.UU., de padres oriundos de la Europa central. Primero fotógrafo, filma desde 1951 varios cortometrajes de manera autodidacta. Su filmografía arranca realmente con Killer's Kiss (1955); siguen The Killing (1956), Paths of Glory (1957) y Espartaco. En 1961, Kubrick deja Hollywood y se establece en Londres, donde hace la filmografía que lo volvería inmortal. Concluye Lolita en 1964, Dr. Strangelove en 1964, 2001: odisea del espacio en 1968. Con Naranja mecánica genera un escándalo en 1971, siguen Barry Lyndon (1975) The Shining (1980), Full Metal Jacket (1987) y su última película, Eyes Wide Shut (1999), sobre el relato de Arthur Schnitzler, tan cara ya para los admiradores de su obra, y que hoy vuelvo a ver, con devoción...


...TALKING OF MICHELANGELO

En el espacio sin tiempo que es la película La Notte (1961), de Michelangelo Antonioni (1912-2007), la inolvidable actriz italiana Monica Vitti (1931) mira a su coprotagonista, Marcello Mastroianni (1924-1996). Caudales de emociones se concentran en el instante de esa mirada que se repite una y otra vez a lo largo de la cinta como para dejar un testimonio vivo, actuante y perecedero en la memoria del cine. Michelangelo Antonioni miraba hacer a la perenne actriz italiana, y la impelía a mirar otra vez, a veces por encima del hombro; en otras, a través de una copa, postrada en el suelo. Así logró inmortalizarla en la fotografía de esta película que hoy disfruto con delectación, nostalgia y un resabio sutil, casi inefable, de tristeza por aquellos tiempos, idos ya, de nuestro admirado director, que el próximo 30 de julio cumplirá nueve años de haber partido.


CON AMOS OZ

Leo en la vitalísima bitácora http://librodenotas.com/, una entrada de Alberto Haj-Saleh, relativa al escritor israelí Amos Oz (1939); específicamente sobre el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, que obtuviera nuestro autor en 2007. El responsable de la nota cita un artículo de Justo Serna publicado el 30 de septiembre de 2003, en el diario El País (http://elpais.com/diario/2003/09/30/cvalenciana/1064949481_850215.html), donde no se deja lugar a ninguna duda: la literatura es un país extraño, donde las palabras aparean lo distinto. La obra de Amos Oz es constancia de esa rareza, incluso por esa original autobiografía que se llama Una historia de amor y oscuridad (2003). Este año, Oz ganó el Premio Franz Kakfa, que otorga el Senado de la República Checa y la alcaldía de Praga, por la contribución de obra de Oz "a la tolerancia cultural, nacional, lingüística y religiosa, su carácter existencial, intemporal, su validez humana y su capacidad para recoger un testimonio sobre nuestro tiempo", como se lee en la página oficial del premio. Es preciso y suficiente para distinguir esa obra mayor de nuestro tiempo.