Hormigas

“Crezcamos juntos, afíliate”

“Otra vez igual, la verborragia de los sentimientos, estoy seguro y entro en duda, mejor me tiro a la basura”.

Los Auténticos Decadentes

"El escarnio público se ha convertido en la maldición de la vida moderna. Nunca como ahora están de moda los preceptos medievales de la ejecución. Ante los ojos de la muchedumbre se sacrifican incautos que tuvieron la osadía de la exposición pública. ¿Quién iba a decir que el nuevo Santo Oficio estaría desprovisto de moral, en una lógica del absurdo?

Tal vez suene exagerado, pero el tribunal de la virtualidad es el gran juez de nuestros días. Y pareciera que quien no está en la silla de culpable es porque o no existe o aún no le tocan sus seis segundos de fama Vine. Las redes sociales y Youtube son el altar donde se oficia la liturgia de los exabruptos. Y la feligresía se regodea con los milagros que otorga la estupidez humana.

De otra forma no se podría explicar la alienación que nos vuelve maniáticos de la imagen, cuanto más satírica más disfrutable. Así es el hoy por hoy y ni Dios padre nos libra de este culebrón. Que el que esté libre de meme, lance la primera imagen. Amén". Así me imaginé el sermón de un padrecito moralino que se rasgaba la sotana con tanta mugre poblando el ciberespacio. Lo reconozco, ya volví a esa maldita hierba y los resultados son palpables.

Pero la culpa la tienen tantos cretincillos que dan de que hablar a la raza. Si ya saben cómo son ¿para qué los dejan sueltos? La culpa la tiene la "mayestra" rejija que mazapaneaba a sus pupilos al son de "idiota-imbécil, ¿cuáles son las actividades primarias?". Ella, que es experta en estimulación temprana por la vía del insulto y que fue captada en video por uno de los méndigos escolapios. Ella, que sería reprobada en el viejo modelo educativo, porque ya se vio que al menos con ella la letra con sangre no entra. Ella es la culpable.

Aunque no está sola. Ahí está (o mejor dicho no está) "El Chapo" Guzmán. ¿Qué manera de joder al prójimo y echarle a perder el tour de Francia al Preciso? Esas se dan una cuarta abajo del ombligo. Como si el joven Peñita no tuviera suficiente con la animadversión pública, viene este ser, tan pobre que no tiene más que dinero, para escupirle al país lo que ya todos sabíamos: que las instituciones son un chiste de Platanito mal contado. ¡Aaaayyy güeyyyy!

Con memes que más que recriminar la fuga hacen apología de ella. Con videos caseros editados con las partes más innobles del cuerpo, se ha inundado la red. Todos reiterando una obviedad que aporta más a la democracia gracias al testimonio pirateado, que a una verdadera comprensión de las cosas. Pero así son los batidillos, por estar viendo basuritas no miramos el tiradero completo.

La culpa la tienen "El Piojo" y "La Piojita", que vía tuit le siguen rompiendo las esféricas a los pamboleros que no son barras-bravas. Donald Trump y la indeclinable voluntad de joder por el placer de joder en 160 caracteres. Y también la tiene el tal Joan Sebastian. Desde que se lo cargó "la flaca" me hizo buscar en internet su rola "Juliantla" para recetármela cincuenta veces como castigo por no valorar su legado filosofal. Por su culpa, por su gran culpa.