Visión Social

Lo urgente y lo importante

En la vida, tanto a nivel individual como social, nos encontramos muchas veces con necesidades apremiantes que requieren una intervención pronta. Lo que es urgente hay que atenderlo primero, antes que otras cosas que no lo son. Los hospitales tienen una sección llamada "Urgencias", a donde deben ir quienes requieren de atención inmediata por parte de los médicos. En algunos casos hasta la vida está en riesgo.

Otro es el caso de las cosas importantes. A veces coincide lo urgente y lo importante, pero no son lo mismo. Importante es algo de entidad o de mucha consecuencia, algo que se valora como mayor que otras cosas. Si pensamos en los ejemplos médicos, podemos referirnos a la función del corazón o del cerebro y decir que ambos son muy importantes. En cambio, podría ser urgente aliviarle a alguien un dolor, digamos en la pierna, pero no necesariamente eso es lo más importante.

Una de las dificultades a la que nos enfrentamos, en nuestra vida personal, familiar, laboral... y también a nivel político, es que olvidamos lo importante distraídos por la urgencia de muchas cosas que nos llaman la atención. Es verdad, también hay cosas que son urgentes e importantes al mismo tiempo, pero el riesgo se encuentra en que hoy nos presionan muchas urgencias que en realidad no son tan importantes y así dejamos marginadas y no damos atención a lo que realmente lo merece.

Lo urgente pide una intervención inmediata, lo importante pide una atención seria y profunda. Muchas cosas ni son urgentes ni son importantes, otras son urgentes pero no importantes, otras son importantes pero no urgentes y, finalmente, algunas son urgentes e importantes. Antes que dejarnos guiar solamente por la presión que me indica la urgencia de algo debemos valorar si aquello es realmente importante. "¡Debes comprar este producto porque mañana se acaba la oferta!" nos dice la publicidad y nos dejamos llevar por la presión de adquirir algo innecesario. Hay casos graves de personas que cediendo a la urgencia de cosas sin importancia se olvidan de sus deberes como padres, madres, cónyuges, trabajadores, estudiantes, etc.

En el país pudiera parecer urgente encontrar la solución para que la selección de fútbol gane el mundial, o al menos obtenga un buen lugar, porque el mundial está a la vuelta de la esquina. ¿Urgente? No le veo ni la urgencia ni la importancia, aunque es algo que me gustaría si pudiera pasar. Tenemos muchas cosas importantes que atender, incluso deportivas, pero primero sociales, educativas, culturales... En estas cosas importantes hay también urgencias.

Es fácil percibir que autoridades, en los tres ámbitos de poderes, deben estar muy atentas y atender lo importante en el país. Pero hay que decir también que los ciudadanos, ya individualmente, ya organizados o asociados, no deben quedar al margen de la atención a lo importante ni a dar las respuestas urgentes que el país verdaderamente necesita. De hecho, lo importante de la democracia es la participación.