Visión Social

La encíclica ecológica

La semana pasada se publicó la nueva encíclica del Papa Francisco que inicia con las palabras de un canto de san Francisco de Asís: "Laudato si". El término "encíclica" se usa en la actualidad para designar documentos que emana el Papa sobre temas importantes. El Papa Francisco ha publicado hasta ahora dos de ellas (la primera fue la "Lumen fidei" en el 2013).

La "Laudato si" busca ayudar a reconocer la urgencia del desafío que se presenta a la humanidad de "proteger nuestra casa común" y de "unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar".

El documento se compone de seis capítulos. El primero se llama "Lo que le está pasando a nuestra casa", donde se describen los principales elementos del problema; el segundo es "El Evangelio de la creación", donde se aborda el tema de lo que ante este desafío ofrece la luz de la fe; el tercero se titula "Raíz humana de la crisis ecológica", que trata de la tecnocracia y el antropocentrismo como raíces del problema actual; el cuarto es "Una Ecología integral", donde muestra varios aspectos que no deben dejarse de lado al tocar el tema de la ecología; el quinto ofrece "Algunas líneas de orientación y acción"; el sexto, finalmente propone la "Educación y espiritualidad ecológica".

La nueva encíclica me ha llamado la atención por una parte a causa de la continuidad que puede encontrarse entre ella y la "Caritas in veritate" del Papa emérito, Benedicto XVI. En una como en otra se nota un gran cuidado para presentar el tema y una seria reflexión a dos niveles que tiene como fin elaborar un discurso de interés tanto para los creyentes como para quienes no los son, proporcionando una argumentación seria y razonable. Muchos aspectos incluso metodológicos son comunes a ambos documentos.

Otra característica de esta encíclica se encuentra en el uso de citas y referencias no solamente de documentos del magisterio pontificio precedente, sino también del magisterio de los obispos. Así, por ejemplo, recuerda lo dicho por los obispos de Sudáfrica, de las Filipinas, de Canadá, etc. Menciona incluso un documento del episcopado mexicano: "Jesucristo, vida y esperanza de los indígenas y campesinos" de 2008.

Primero convendrá detenerse un poco más sobre los muchos temas que este nuevo documento propone y que ha sabido vincular notablemente, porque la "Laudato si" no habla de la ecología de una forma parcial y aislada, sino que pone de relieve su conexión con la problemática económica, cultural y política. Por ahora me permito solamente citar unas palabras de los párrafos iniciales, que dejan ver cuál es la preocupación del Papa Francisco:

"La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común. Deseo reconocer, alentar y dar las gracias a todos los que, en los más variados sectores de la actividad humana, están trabajando para garantizar la protección de la casa que compartimos. Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo."