Visión Social

Sentido de la pobreza

Con la sola consulta del diccionario se puede descubrir que la palabra "pobreza" posee significados que se contraponen desde ciertos puntos de vista. El primero que reporta no ofrece dificultad, pues por pobreza se entiende cualidad de pobre. Así como la cualidad de lo que es bello es la belleza, la de lo que es noble la nobleza, la del pobre es la pobreza, entendiendo por cualidad como característica que da un modo de ser, sin indicar si la cualidad es buena o mala.

La siguiente definición indica que por pobreza se entiende falta o escasez. Podemos pensar que, sobre todo hablando de personas y sociedades, la falta o escasez no es deseable, es algo malo, cuando se refiere a aquellas cosas que se necesitan para el desarrollo y la perfección. Naturalmente viene a la mente el tema del dinero, del que casi todo mundo, incluso los ricos, siente que le hace falta. La falta de dinero debajo de ciertos niveles manifiesta también la falta de los bienes necesarios para la vida, para, la salud, la cultura, etc. La cuarta y quinta definiciones del diccionario (me refiero al de la Academia) son análogas a ésta y también negativas, quiero decir, no deseables.

La tercera definición, en contraste con lo apenas referido, dice que la pobreza es la "dejación voluntaria de todo lo que se posee, y de todo lo que el amor propio puede juzgar necesario, de la cual hacen voto público los religiosos el día de su profesión". Con estas palabras la pobreza, antes definida como falta o escasez, paradójicamente resulta deseable y se convierte en un acto virtuoso, tanto que para la vida de los religiosos constituye un pilar esencial, llamado precisamente "voto de pobreza".

La cuestión que puede ayudar a clarificar la contraposición que hemos mencionado es la de cuáles son los principios por los que puede juzgarse que un bien es un bien necesario. Nadie debería encontrarse en una condición de pobreza tal que le falte el alimento para subsistir, el trabajo, la educación al menos básica, la atención médica, etc. Desde este punto de vista la falta o escasez de muchos es un problema muy serio en el mundo y en nuestro país.

La pobreza como virtud no se refiere a los bienes necesarios para la vida, como si se escogiera con ella rechazar el alimento, el trabajo, la educación... Significa más bien la voluntaria privación de bienes superfluos, ante todo, y de bienes no necesarios. Este desapego permite a la persona mayor libertad y posibilidades de servicio. Los religiosos asumen esto con un voto porque socialmente deberían ser un signo de esta virtud, pero en realidad la pobreza como virtud haría mucho bien a todos, incluso y especialmente a los ricos económicamente hablando.

La pobreza, como falta de lo necesario para una vida digna, fue una de las principales preocupaciones de Mons. Oscar Arnulfo Romero, beatificado el pasado sábado. Él se dio cuenta de las enormes dificultades de su pueblo y quiso señalarlas con la intención de crear conciencia en los actores políticos y económicos de El Salvador de la necesidad de hallar verdaderos caminos de justicia.