Visión Social

Resanar la sociedad

Los griegos reconocieron al hombre como animal político y discutieron las posibles formas de gobierno, los romanos desarrollaron notablemente el derecho, los judíos llegaron a percibir la eminente dignidad del hombre por ser imagen de Dios y los cristianos la consideramos a la luz de la redención operada por Cristo.

El camino histórico hasta la formulación de los derechos humanos, sin embargo, no ha sido fácil. La equilibrada consideración de los elementos que entran en juego en las realidades humanas ha tenido que seguir un camino en el que no siempre ha sido clara la importancia y el lugar de cada uno de ellos. Nuestra época, como las demás, no está exenta de desequilibrios a este respecto, así como también de avances y luces.

En la Edad Media la relevancia del factor subjetivo no aparecía con la suficiente fuerza en el pensamiento. Con todo eran conscientes de la unidad de origen y destino de los hombres y esto permitió que se pudiera caminar hacia el reconocimiento de la igualdad de derechos. Se pueden poner como ejemplos las cartas que consignaban las restricciones del poder real, como el llamado "Fuero Juzgo" (1241) basado en el "Liber Iudiciorum" (642) de los visigodos, o la "Magna Charta Libertatum" (1215) de Juan sin Tierra.

En la Edad Moderna la Escuela de Salamanca comprometió a Europa a reconsiderar las razones de la vida política y social cuando quiso afrontar las cuestiones que surgieron por el descubrimiento de América y que interpelaban fuertemente la conciencia: ¿Cómo establecer una comunidad política con los indios, cuya condición humana se les imponía con evidencia? Destacaron en ella pensadores como Vitoria, Soto, Cano y Suárez, padres del "Derecho de gentes".

Ante la división causada por la Reforma Protestante se impuso en Europa el principio "cujus regio, ejus et religio" que significaba que en cada reino se debía seguir la religión de su príncipe. Contra esto, poco a poco se fue abriendo camino a la tolerancia gracias al paulatino reconocimiento de que cada uno debía seguir su propia conciencia.

Hobbes y Locke dieron lugar a un individualismo y empirismo que, aunque reconocía y daba importancia a los derechos de los individuos, los desvinculaba de la sociabilidad natural. Su influencia se dejó sentir en la "Petición de derechos" (1628), "Habeas Corpus" (1679) y el "Bill of Rights" (1689).

Al llegarse a la época de la ilustración y el racionalismo se llegó a pensar que diferentes elementos de la sociedad y la política se contraponían unos a otros. Así, la sociedad dejó de verse como estado natural del hombre, ser esencialmente social, sino como resultado de la elección de los individuos gracias a un "pacto social".

Cuando las situaciones son difíciles, como las actuales en el país, no faltan voces que proponen como solución la reiteración del "pacto social", pero una tal solución resulta ficticia, ya que nunca ha habido uno. Lo que quieren proponer quizá sea cambiar las leyes positivas fundamentales, pero creo que esta tampoco es solución. Los derechos humanos serán respetados si nos ocupamos de resanar la sociedad en todos sus niveles y estructuras desde el punto de vista cívico y moral.