Visión Social

Problemas y acciones

El número y la complejidad de los problemas sociales, económicos, políticos, culturales etc, dan la impresión de que para resolverlos no se puede hacer nada. Quizá, pensamos, tengan algo que hacer los que ocupan puestos altos en cada campo, pero nosotros nos sentimos irrelevantes, como un grano de arena en la playa.

Una vez que hemos hablado de la importancia de los principios sociales, como la dignidad de la persona humana, la solidaridad... y de los valores como la verdad y la justicia, nos tenemos que preguntar sobre la familia, el trabajo, la política y otros temas de relevancia social. Pero no podemos quedarnos en la pregunta y en la reflexión, porque la siuación siempre requerirá llevar a cabo acciones para resolver los problemas y mejorar la vida humana en el respeto de los principios y los valores.

Las acciones pueden ser muchas, como muchos son los campos, los aspectos sociales y las sociedades mismas. Para ser consistentes necesitan apoyarse en la formación y en la educación. Por eso un paso fundamental para la consecución del bien común consiste en la formación de las personas que serán los sujetos de la acción. En un sistema democrático todo ciudadano debe poseer una formación en los principios, valores y realidades sociales. Esto debía ser el presupuesto de las demás acciones y por lo mismo, la primera acción que podemos llevar a cabo es la difusión de éstos.

Si bien todos los ciudadanos tienen el derecho y la obligació de actuar, no a todos se exige que lo hagan de la misma manera. Algunos tienen la vocación de desarrollar a diferentes niveles acciones de mayor especialización o de mayor alcance. Estos necesitan mayor profundidad en su formación humana, por un lado, pero también una formación científica y técnica adecuadas por otro. Se puede decir que esto hace destacar todavía más la necesidad de la difusión de los principios, valores y reflexiones sobre la sociedad, por lo que se comprende cómo la acción educativa y cultural son prioritarias.

Por otra parte es necesario el diálogo como vía privilegiada en la acción de los ciudadanos. En la sociedad hay muchos actores, grupos e intereses y de ahí surgen naturalmente muchos conflictos. La vía de la violencia, comenzando con la verbal, no es una que pueda catalogarse de verdaderamente humana (sin incluir aquí el legítimo uso de la fuerza, por ejemplo contra los delincuentes, o de la legítima defensa, porque ese uso no es propiamete violencia. Normalmente es inútil dialogar con un asaltante que se sube al microbús para despojarte de tu dinero, por poner un ejemplo). El diálogo social es con los actores, a veces incluso con intereses por algunos aspectos opuestos, que buscan colaborar en la consecucion del bien común y de la paz. En cada nivel social hay muchas oportunidades de diálogo que pueden ahorrar conflictos y encontrar soluciones.

Otros ámbitos son variables, pero los ciudadanos deben identificar los problemas y procurar afrontarlos no de modo individual, sino en colaboración con los demás, es decir, asociándoses para proponer soluciones razonables.