Visión Social

Migrantes y Refugiados

El Papa Pablo VI, en 1968, comenzó a celebrar, el día 1o de enero de cada año, la "Jornada Mundial de la paz".

Esta costumbre perduró en el pontificado de San Juan Pablo II, de Benedicto XVI y, ahora, del Papa Francisco. A cada jornada corresponde un mensaje acerca de un tema importante para la promoción de la paz, que el Papa da a conocer con anticipación.

El mensaje de este año se titula "Migrantes y refugiados: hombres y mujeres que buscan la paz".

Comienza señalando la paz como "aspiración profunda de todas las personas y de todos los pueblos, especialmente de aquellos que más sufren por su ausencia, y a los que tengo presentes en mi recuerdo y en mi oración. De entre ellos quisiera recordar a los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados".

El Pontífice considera que las causas del fenómeno son las guerras, conflictos y genocidios, así como también el anhelo de una vida mejor, reunirse con sus familias, búsqueda de trabajo o educación...

Hace mención de que muchos consideran este fenómeno como amenaza, pero él anota:

"Todos los datos de que dispone la comunidad internacional indican que las migraciones globales seguirán marcando nuestro futuro. Algunos las consideran una amenaza. Os invito, al contrario, a contemplarlas con una mirada llena de confianza, como una oportunidad para construir un futuro de paz".

El fundamento de su posición lo propone con palabras del Papa Benedicto XVI:

"Tanto emigrantes como poblaciones locales que los acogen, forman parte de una sola familia, y todos tienen el mismo derecho a gozar de los bienes de la tierra, cuya destinación es universal, como enseña la doctrina social de la Iglesia. Aquí encuentran fundamento la solidaridad y el compartir".

Naturalmente existen muchos aspectos y diferencias en los fenómenos de migración y en la de los refugiados. El Papa Francisco apunta a los fundamentos y propone cuatro acciones con los migrantes y refugiados: acoger, proteger, promover e integrar.

Se menciona en el mensaje, con esperanza, que este año en la ONU se definan y aprueben dos pactos mundiales importantes, uno sobre la migración y otro sobre los refugiados.

Dice el pontífice que estos pactos "constituirán un marco de referencia para desarrollar propuestas políticas y poner medidas prácticas concretas".

Ojalá que en este nuevo año se puedan, con la ayuda de Dios, mejorar las condiciones en estos ámbitos en todo el mundo.