Visión Social

Ideología, Filosofía y Teología

Ll término ideología podría entenderse, siguiendo simplemente la segunda acepción del diccionario académico, como "conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc.". Sin embargo el uso que se ha hecho del término sobre todo en el siglo XX, hace necesario aclarar un poco más su significado.

Cuando se habla de ideología no se trata nada más de ciertas "ideas fundamentales", sino de afirmaciones y propuestas que afectan, o afectarían, a la sociedad en su conjunto. Muchas veces la palabra posee un cierto matiz negativo, en cuanto indica un punto de vista que quiere explicar todo pero de manera parcial o dependiente. Se habla así del "fracaso de las ideologías", para referirse sobre todo al comunismo, al nazismo y al capitalismo, porque no han solucionado los problemas sociales de los diferentes pueblos.

Una ideología, podríamos decir, por una parte trata de explicar y dar cierta razón de la sociedad en sus diferentes aspectos, y por otra propone un ideal social al cual habría que llegar, así como las línea general de las acciones que a ello conducirían. Por esto la ideología suele atribuirse sobre todo a partidos y movimientos políticos.

Hablar de Filosofía, en cambio, nos conduce a un campo diferente, aunque con ciertas afinidades. Los filósofos tratan de responder, usando las fuerzas de la razón y más allá de las ciencias experimentales, a las preguntas más importantes de la existencia con el fin de poder ofrecer una explicación fundamental del mundo, del hombre y de Dios.

Debajo de una ideología puede encontrarse una cierta filosofía, pero a la ideología como tal no se le atribuye el rigor y la sistematización de una filosofía. Esta última puede tener una dimensión práctica, como la filosofía moral o ética, o la filosofía política, o la del derecho... sin embargo éstas no se llaman por sí mismas ideologías.

Desde el punto de vista cristiano existe otro saber que tiene algo que decir sobre estos temas, a saber, la Teología. Si bien ésta es ante todo el estudio de la revelación divina, ella se refiere también a todas las cosas en cuanto se pueden relacionar con Dios como a su principio, conservación y fin. La diferencia con la Filosofía está en el recurso a la revelación sobrenatural: la Filosofía no recurre como tal a ella, mientras que la Teología parte de la revelación como principio. La Teología supone la fe.

Para la construcción de un mundo mejor, y en particular para la construcción de un México mejor, ciertamente se necesitan movimientos políticos con sus propias propuestas ideológicas, pero más falta hace la serena y profunda reflexión filosófica que descubra cada vez mejor para todos, los principios éticos, jurídicos, políticos, etc. que iluminen las decisiones.

La teología -que no será dañina ni para los ateos, a quienes ha de respetar- por su parte, podrá iluminar a quienes compartimos la fe para colaborar en la empresa de mejoramiento social, mostrando los caminos para impregnar de espiritualidad a las realidades cotidianas en medio de las cuales se desarrolla nuestra vida.