Visión Social

Enseñanzas sociales de Pío XI y Pío XII

En la defensa de los derechos humanos recordemos la labor del Papa Pío XI, quien enfrentó los problemas planteados por el totalitarismo y los regímenes perseguidores de la Iglesia. Se preocupó de realidades asociativas en peligro de desaparecer, de defender el educar a los hijos de parte de los padres contra la intervención abusiva del Estado.

El fascismo, el nazismo y el comunismo fueron objeto de la crítica de Pío XI, que denunció sin temor los errores de esas ideologías, que desembocaban en graves atentados contra los derechos de las personas. Mostró cómo un orden social justo parte del respeto a la persona y, de ahí, ordenadamente a la familia, la sociedad y el Estado, que no debe ponerse en el lugar que corresponde a las entidades menores, sino ayudarlas.

El siguiente pontífice, Pío XII, criticó los errores que, desde 1789, marcaron la historia. Son innumerables las acciones en defensa de los derechos humanos que promovió en tiempos de la II Guerra Mundial y en años sucesivos a su término. Sostenía la existencia de una ley natural que todos los hombres participan y pueden conocer; fue un defensor de la dignidad. Recordemos su radio-mensaje navideño de 1942, con un ensayo de declaración de los derechos.

Enéste, afirmaba que una doctrina o construcción social que ignore la conexión del hombre con Dios sigue un camino errado; que, así como una economía que somete todo a la ganancia, una que somete todo a la política, olvidando las consideraciones éticas, es igualreprobable; que toda la actividad del Estado, política y económica, está en función del bien común.

Son 5 los puntos en que resumía el camino hacia un amanecer luminoso de la sociedad: 1) Reconocimiento de la dignidad de la persona humana, 2) La defensa de la unidad social, especialmente de la familia, 3) El reconocimiento de la dignidad y prerrogativas del trabajo. 4) Resanar el ordenamiento jurídico, porque la seguridad jurídica es también un derecho humano, 5) La promoción de un Estado razonable, humano y responsable.

Propuso la necesidad del reconocimiento de la persona humana y el Papa indicaba algunos derechos que a ella corresponden, como el derecho a mantener y desarrollar la vida corporal, intelectual y moral; a una formación y educación religiosa; el derecho al culto a Dios, privado y público, incluida la acción caritativa religiosa; al matrimonio y a la sociedad conyugal y doméstica; a trabajar; a la libre elección de estado; al uso de los bienes materiales, con conciencia de los propios deberes y de las limitaciones sociales. Más tarde, cuando se hizo la declaración de la ONU, Pío XII defendió también el derecho a la libertad de opinión pública, así como el de inmigración y emigración.

Estas aportaciones no son solo cosas del pasado. Pueden iluminar la situación actual, en que nos encontramos confundidos por hechos graves y dramáticos. El rumbo de nuestra patria, no se está en la re-elaboración de un ficticio pacto social, sino en el afrontar con seriedad los retos de hoy, sabiendo que exigen un esfuerzo a corto, mediano y largo plazo.