Visión Social

Ecología y conciencia

En el año 2009 hubo una reunión internacional en Copenhague acerca del clima, pero el acuerdo al que llegaron los países no pareció lo suficientemente fuerte, pues no se derivaron de ahí obligaciones para nadie en cuanto a la reducción de las emisiones de bióxido de carbono. Ahora que ha pasado la reunión del 2015 en París algunos ven la cosa con un poco más de optimismo.

Lo que ha hecho cambiar la perspectiva de los políticos es lo que ha sucedido o ha cobrado relevancia en los últimos seis años, leía en un editorial de una revista (Ciudad Nueva, Italia) en el los ámbitos de la tecnología "verde", los desastres ambientales, el señalamiento de la relación entre problemas ecológicos e injusticia (señalada por el Papa Francisco) y la mayor conciencia de estos problemas por parte de la sociedad civil reflejada en la opinión pública.

La tecnología con enfoque ecológico ha mejorado y parecen abrirse campo ciertas alternativas para la producción de energía basándose en recursos renovables (energía eólica, hidroeléctrica y otras), procurando mejorar los costos y disminuir el impacto dañino en el ambiente, también por motivos éticos y civiles. Obviamente falta muchísimo por hacer.

Se señala que los desastres ambientales que se han difundido han hecho pensar a algunas naciones, como Estados Unidos y China, que la inversión en salvar el clima será finalmente menos costosa que intervenir después para tratar de reparar los daños. Los científicos en general parece que han ido adquiriendo conciencia y proponen que se tomen providencias para reducir la deforestación y el consumo de combustibles fósiles.

La encíclica "Laudato si" del Papa Francisco ha remarcado la relación entre el problema ecológico y la injusticia social, que se encuentran íntimamente ligados. Decía en ese documento: "El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social".

Parece que una parte en la mejoría de resultados obtenidos el año pasado en París radique también en que muchas voces han manifestado su preocupación por este tema, que gracias a la comunicación actual, ya no se quedan aisladas. Sin embargo, no puede decirse que se haya solucionado la cuestión, eso llevará años, o siglos tal vez, pero lo importante es que siga creciendo la conciencia, que más bien creo que todavía es muy débil, a nivel general de la humanidad.

Un signo de la debilidad está, por ejemplo, en lo que señala el Papa: "no es compatible la defensa de la naturaleza con la justificación del aborto. No parece factible un camino educativo para acoger a los seres débiles que nos rodean, si no se protege a un embrión humano aunque su llegada sea causa de molestias y dificultades: Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social". Creo que uno de las tareas más importantes en función de un futuro digno se encuentra precisamente en la promoción de la conciencia.