Visión Social

Comunicaciones sociales

Los medios de comunicación social en la actualidad han llegado a un punto de desarrollo sin igual en toda la historia de la humanidad y posibilitan el establecimiento de relaciones entre personas lejanas e incluso desconocidas. En la base de esto se encuentra un enorme desarrollo técnico en las vías y los medios de comunicación, especialmente en el campo informático.

Si la sociedad humana es impensable sin la comunicación, y ella es esencial para el desarrollo, esto significa que los medios de comunicación actuales ofrecen posibilidades como nunca antes habían existido, no nada más para poder enviar un mensaje con video, por ejemplo, a un familiar o a un amigo, sino para desarrollar nuevas formas de llevar a cabo el comercio, la educación, la cultura e incluso la política. La nueva situación de la comunicación ayuda, además, a poner de manifiesto los vínculos de interdependencia entre los seres humanos y entre los pueblos.

Los grandes pasos en el terreno de la comunicación, sin embargo, no están exentos de la ambivalencia que marca tantas de las conquistas científicas y tecnológicas, porque esos mismos medios pueden ocasionar graves daños a las personas, a las familias y a las comunidades. Por lo mismo, se plantea necesariamente el problema ético y la exigencia de actuar con responsabilidad, cosa que no emana ni de la ciencia ni de la técnica, sino de la voluntad de cada uno de los actores.

Los medios de comunicación social tienen sentido en cuanto elementos indispensables para edificar y sostener la comunidad humana y por lo mismo son condición para el bien común. Así, la referencia obligada de la comunicación social es la verdad y, con ella, la libertad, la justicia y la solidaridad.

La pregunta obligada es si este desarrollo ha contribuido o contribuye actualmente a mejorar las personas y las comunidades en el sentido de que seamos todos más conscientes de la propia dignidad y de la de los demás. Planteado desde otra perspectiva puede preguntarse si este desarrollo ha servido a mejorar las condiciones de vida de los más débiles y pobres o, también, si se han sabido respetar las diferencias culturales de los pueblos.

La respuesta es compleja y no puede decirse sí o no sin distinguir muchísimos factores, tiempos y lugares. La dimensión ética en el terreno de las comunicaciones comprende, además de la consideración del contenido, es decir del mensaje, y del proceso mismo de realización de la comunicación, la consideración del tema jurídico y político de la distribución de los medios y de la tecnología para la comunicación social.

Los medios de comunicación actuales, con todas las limitaciones humanas que los marcan, al fin y al cabo nos pueden permitir promover una auténtica cultura de la participación y, por lo mismo, son potentes instrumentos de solidaridad. La comunicación debe ser vista "de modo más auténtico y humano", como lo dice el mensaje del Papa Francisco para la jornada de las comunicaciones sociales del domingo pasado, en que puso de relieve la familia como ámbito de comunicación y como realidad a la que los medios actuales pueden dañar o favorecer, según el uso que se les dé.