Visión Social

Ciencia, Filosofía y Teología

Una tendencia interesante de los seres humanos es la de escoger una parte, un aspecto o un elemento de entre varios de una realidad compleja y tomarlo no sólo como referente principal sino como único importante. En cierta manera se podría decir que existe en nosotros una cierta tendencia a escoger algo descartando lo demás, aunque no sea esto siempre lo más razonable.

La ciencia, la filosofía y la teología son saberes diversos ante los cuales cabe la tentación de escoger y descartar. Por ello conviene tratar de comprender qué son estos saberes y cuál es el papel que juegan en la vida de las personas y en la sociedad. Todos ellos ofrecen sus respuestas a las preguntas que se formulan sobre el mundo, sobre el ser humano y sobre la divinidad.

Podemos usar "ciencia" en singular, pero en realidad no es solamente una, son muchas ciencias que, a su vez pueden clasificarse por sus objetos y por su metodología. En efecto, las matemáticas no estudian lo mismo que la biología, ni los métodos para una investigación de astronomía coinciden con los de un estudio sociológico. Por lo pronto no es una clasificación de las ciencias lo que me interesa destacar aquí, sino ciertos rasgos comunes, como la búsqueda de explicaciones ciertas, el uso de una metodología definida y la sistematización de los resultados.

Quienes en el siglo XIX pensaron que la humanidad gracias al alto nivel de desarrollo de la ciencia, habría pasado a una nueva etapa feliz de la historia. Sin duda quedarían más que defraudados por la constatación de que ciencia y tecnología han servido también a hacer más eficaces los métodos para matar. La ciencia no nos libró de los millones de muertos que las guerras han cobrado y lo siguen haciendo. No podía ni puede hacerlo: la responsabilidad está en las personas.

Por lo que toca a la filosofía, sus respuestas buscan dar las razones fundamentales del mundo, del hombre y de la misma ciencia, tratando de responder al último "por qué" y al último "para qué". Por lo que toca a la orientación del caminar de la humanidad la filosofía es y ha sido más importante que la ciencia, pues en la política el uso y el abuso de diversas filosofías para bien y para mal, ha servido para justificar serias acciones y omisiones. Incluso quien sostiene que no se puede dar una respuesta filosófica a los grandes interrogantes de la humanidad ya está proponiendo con ello una filosofía.

La teología supone la aceptación de la premisa de que se ha habido una revelación de parte de Dios. Esta es una premisa de fe que algunos no comparten, pero como la ciencia y la filosofía posee también un objeto una metodología y una sistematización. Para quienes creemos no existe conflicto de fondo entre lo revelado y lo conocido naturalmente, otra cosa es que los hombres caemos en el error en uno u otro campo. Este saber se ocupa de Dios, como lo indica el mismo término "teología", ofreciendo al mismo tiempo sus luces sobre la realidad del mundo y del hombre.

No se trata de descartar, sino de saber qué tipo de respuestas recabar de cada una.