Visión Social

Antropocentrismo moderno

Un apartado de la "Laudato si" del Papa Francisco, en el tercer capítulo, se llama "Crisis y consecuencias del relativismo moderno, señalando en primer término que se ha debilitado el valor que el mundo posee en sí mismo y el hombre no encuentra su lugar en él, perdiendo también su propio valor. Afirma: "La falta de preocupación por medir el daño a la naturaleza y el impacto ambiental de las decisiones es sólo el reflejo muy visible de un desinterés por reconocer el mensaje que la naturaleza lleva inscrito en sus mismas estructuras".

En nuestros días se exalta el papel de la ciencia y la tecnología y no se reconoce el valor propio de los seres de nuestro mundo, pero se reacciona negando al ser humano su valor peculiar. No se debe pasar de un antropocentrismo desviado a un "biocentrismo" que sólo provocará nuevos desajustes. El problema está en que no puede sanarse el ambiente si no se sanan las relaciones básicas del ser humano.

El Pontífice se apoya en este punto para hacer ver que "dado que todo está relacionado, tampoco es compatible la defensa de la naturaleza con la justificación del aborto". Comenta entonces recordando la "Caritas in veritate de Benedicto XVI: "No parece factible un camino educativo para acoger a los seres débiles que nos rodean, que a veces son molestos o inoportunos, si no se protege a un embrión humano aunque su llegada sea causa de molestias y dificultades: «Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social»".

Se pasa, en la encíclica, al tema de lo que denomina relativismo práctico, que se da "cuando el ser humano se coloca a sí mismo en el centro, termina dando prioridad absoluta a sus conveniencias circunstanciales, y todo lo demás se vuelve relativo". Se añade que "por eso no debería llamar la atención que, junto con la omnipresencia del paradigma tecnocrático y la adoración del poder humano sin límites, se desarrolle en los sujetos este relativismo donde todo se vuelve irrelevante si no sirve a los propios intereses inmediatos. Hay en esto una lógica que permite comprender cómo se alimentan mutuamente diversas actitudes que provocan al mismo tiempo la degradación ambiental y la degradación social".

Enseguida se reclama la atención al trabajo y a las innovaciones biológicas. Sobre el primero considera que una ecología integral, es decir una ecología completa, que no deje de lado ningún aspecto importante, se debe preservar el trabajo, porque "si intentamos pensar cuáles son las relaciones adecuadas del ser humano con el mundo que lo rodea, emerge la necesidad de una correcta concepción del trabajo porque, si hablamos sobre la relación del ser humano con las cosas, aparece la pregunta por el sentido y la finalidad de la acción humana sobre la realidad".

Por lo que toca a las innovaciones biológicas producto de la investigación, el Papa recuerda, siguiendo el Catecismo, que "el poder humano tiene límites y que es contrario a la dignidad humana hacer sufrir inútilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas. Todo uso y experimentación exige un respeto religioso de la integridad de la creación".