Tribuna

Menos robos y más policías

Habitantes del sector Felipe Carrillo Puerto de Altamira se manifestaron para exigir atención y respuesta de las autoridades por el robo a un kínder, que ha sido saqueado hasta en tres ocasiones, la más reciente apenas el lunes.

En sus “visitas”, los amantes de lo ajeno se han llevado hasta el cableado que alimenta de electricidad en plantel, lo que ha ocasionado que los menores estudien sin ventiladores.

De ese tamaño es el nivel de impunidad ante algo que pareciera ya dejó de asombrar o se está convirtiendo en normal, porque la atención ante la inseguridad está en otro tipo de delitos.

El vandalismo es otro ejemplo de la limitada cobertura de vigilancia policial. Escuelas pintarrajeadas, varias en Ciudad Madero, lo comprueban.

Por cierto, el regidor Juan Manuel Herrera Melo, asegura que las escuelas no reportan los actos vandálicos, los robos cometidos contra planteles de la urbe petrolera, ni tampoco denuncian ante el ministerio público.

Seguro que el presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Ciudad Madero tiene informes de la PGJE de que no existen averiguaciones por robos a escuelas en Madero, para sugerir que los actos de vandalismo y robos ocurren porque los afectados no denuncian.

Mientras la estrategia de seguridad avanza en unos temas, en otros parece que se encuentra estancado, y uno es el referente a la conformación del cuerpo de policía local que será el encargado de inhibir y atacar la incidencia del delito que afecta a la mayoría.

Es evidente que hacen falta más elementos, del orden de competencia legal que sea, para acceder a los lugares a los que no se llega o en los que la presencia debe ser permanente.

El requisito indispensable de la certificación puede ser un factor que influya para que el proceso de conformación de la policía no se logre con la rapidez que la situación lo requiere.

Del otro lado también está la situación que el ser policía en nuestra entidad no es interesante, o de plano lo que se ofrece no lo convierte en un trabajo atractivo, como sí lo debió ser la llamada Fuerza Civil del estado de Nuevo León, conformada en un lapso menor que lo que lleva la de su vecino de junto.