Tribuna

La otra realidad de estas fechas

Estas fechas de algarabía y convivencia nos recuerdan también la deuda histórica que tiene el sistema económico, y también político, de este país, con una parte de la población que cada vez suma más integrantes, al grado de ser la mitad, sino es que más, de los que viven en precarias condiciones.

El dinero extra que por la temporada carga en su bolsillo la otra mitad, atrae a ese sector de mexicanos que tienen el infortunio de nacer, vivir y ser más, donde las oportunidades son nulas, o escasas.Ciudades chicas, medianas y las metrópolis, se llenan de gente que al igual que nosotros debe de estar bajo el cobijo de la Constitución, pero su situación dice lo contrario.

Pedigüeños o personas que por este tiempo recurren a la dádiva ocupan los cruceros, aceras y salidas de centros de concentración masiva, para recordarnos que existen, y que como sociedad tenemos también un enorme pendiente de humanidad con ellos.

Al notar su presencia en cantidad por estos días, salta una pregunta que se arraiga el imaginario de muchos, ¿en que se gastan millonarios presupuestos los diferentes órdenes de gobierno, que nunca es suficiente para abatir con tal problema?También merece respuesta el, ¿cómo se hace la entrega de apoyos alimentarios (despensas) por las autoridades locales, estatales y federales, que existe tanta gente que no tiene nada para comer?Y los diputados de los dos ámbitos de competencia, ¿no les dice nada que tanto presupuesto que autorizan no alcance para restarle personas a la extrema pobreza?, y también, ¿no será que hace falta una fiscalización de verdad?, porque cada año se nos presume que hay más presupuesto, pero los que nada tienen también crecen en cantidad.

Protección Civil de Tampico reconoce la presencia de pedigüeños en la ciudad en mayor cantidad por estas fechas, y para hacer que trabaja, afirma que estará al pendiente de que no pasen frío y los invitará a pasar al único albergue oficial que tiene la ciudad, ¿es eso suficiente?, ¿a eso limita el compromiso y/o responsabilidad de una autoridad con los que nada tienen? Y las nobles instituciones financiadas con dinero público, ¿dónde están?, ¿cuál es la estrategia para enfrentar el incremento en el arribo de personas que viven de la caridad?.

Hoy es Nochebuena y mañana Navidad, que ese nacimiento que volvemos a recordar nos mueva a procurar el bienestar de nuestros semejantes, si todos los hacemos, esto será distinto, y no es religión es sentido común.