Tribuna

Una de policías y ladrones

Los delitos comunes como el robo en sus diferentes modalidades, daño a la propiedad privada, y hasta pública, se mantienen en una alarmante alza sostenida por meses, sino es que hasta años.

Se sabe a diario de saqueo de escuelas, de casas, de comercios, y en contraparte poco o no con la pronta reacción y respuesta deseable, se conocen esclarecimientos y finalmente detenciones de responsables de los ilícitos en mención.

Las afectaciones al bien común así como el particular son evidentes. Espacios públicos pintarrajeados, de la misma manera lugares turísticos al igual que bardas de planteles escolares, lucen como trofeos de quienes con el cobijo de la oscuridad y falta de vigilancia, tienen todo el tiempo que necesitan para cometer su fechoría.

Una escuela de la colonia Del Pueblo ha sido robada, y no menos dañada, hasta en cinco ocasiones, en un periodo de tres años, mismas que ha sido vaciada por los amantes de lo ajeno.

La reiterada comisión del delito de robo en planteles escolares, así como en domicilios y también negocios, tiene una respuesta para el encargado de coordinar la estrategia local de seguridad pública.

Según José Marines Juárez, los ladrones han desarrollado estrategias que por lo visto, a juzgar de la alta incidencia de robos, son efectivas.

El argumento es que los amantes se han organizado y tras esto vigilan a los vigilantes oficiales, que por lo visto no se dan cuenta que son vigilados, para cuando pasen haciendo rondines de vigilancia –los buenos- avisarse y así cometer los robos, aprovechando que el patrullaje no vuelve a pasar hasta 24 horas después, en el mejor de los casos.

Eso ha sido la diferencia, de ese tamaño está el agarre que tienen a diario policías y ladrones.

A su arribo para el encargo de la coordinación de seguridad pública en la zona conurbada, José Marines solicitó tiempo para realizar un análisis de la situación de la competencia que le fue encargada.

A meses de la designación, ¿el análisis ya lo concluyó?, ¿cuál fue el saldo que arrojó?, ¿ya lo presentó al titular de la SSPE, su superior?, ¿qué respuesta consiguió?, ¿ya está en práctica el plan para combatir el delito?, porque el bando contrario sí la tiene, según sus mismos dichos.

La respuesta la espera la población, esa a la que le han vaciado su casa, alrededor de 300 en Altamira. Que se organiza para proteger su patrimonio, incluso hasta hace por atrapar a los ladrones, como en la colonia Vicente Guerrero, de Madero.