Tribuna

Los pendientes del gasto 2015

En estos días por venir, en los que se desarrollará la discusión del proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2015, vale la pena poner interés en lo que será su aprobación y los efectos que lo anterior tendrá en nuestra zona conurbada.

La víspera, los alcaldes hacen lo que corresponde. Acuden a las oficinas de los diputados federales que son representantes de la entidad. Presentan proyectos, solicitan el apoyo para poder meterlos en el gasto público del próximo año, y así lograr realizarlos.

En el esfuerzo acuden ante otros legisladores, también de Tamaulipas, a los que es evidente consideran con más influencia con el dueño de la curul con más peso en la Cámara Diputados.

Es así como los alcaldes Gustavo Torres, de Tampico, y José Elías, de Reynosa, entre otros más, visitaron al matamorense legislador federal Marco Bernal. El primero incluso dejó constancia de que su gestión llegó hasta con Manlio Fabio Beltrones, el influyente líder de la bancada priista en San Lázaro.

Ojalá que todas estas gestiones rindan los resultados esperados por los munícipes, pero sobre todo resulten como la teoría dicta en este tipo de casos, y no haya de por medio compromisos empeñados, conocidos también como moches, algo que tanto desprestigio causó en la bancada de enfrente.

Por cierto, son tantas cosas las que están pendientes por realizar en la zona conurbada en cuanto a infraestructura, para que así corresponda a la etiqueta de región de las más importantes del estado y un verdadero polo de desarrollo, que los mandatarios locales tienen frente así todo un reto para lograr concretarlas.

Las carreteras por las que salen mercancías y a través de las cuales llega el turismo son las de más rezago. La Tampico-Tuxpan; Tampico-Valles y Tampico-Victoria, no son para presumir.

Si bien los puertos del sur recibirán un impulso importante de recursos federales el próximo año, las conexiones terrestres y férreas para la salida y entrada de mercancías quedan a deber y por ende les resta competitividad.

La infraestructura de las ciudades tampoco es la mejor. Calles concebidas en el siglo pasado hoy convertidas en principales avenidas urgen de una modernización. Basta con preguntar a los automovilistas atorados en Monterrey y Torre Cantú o la Tampico Mante entre aeropuerto y el límite con Altamira.

Hay bastante por hacer, pero la esperanza de que por fin se concreten se renueva a partir del auge que nos prometen se avecina con la reforma energética.