Tribuna

Nuestras diez horas de poder

El secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, general Arturo Gutiérrez García, declaró que no habría operativo especial por las elecciones federales del domingo. Un día después un explosivo detonó en la sede del Poder de Judicial de la Federación en Matamoros.

Antes, en esa misma ciudad gobernada por el PAN, otro artefacto explotó cerca de la oficina del Instituto Nacional Electoral (INE), aunque el mismo árbitro electoral en la persona de Arturo de León Loredo, rechazó que se haya tratado de un ataque dirigido a la institución ciudadana.

Las opiniones son divididas respecto a si es necesario un reforzamiento a la vigilancia para el día de la elección.

Unos coinciden en que sacar a las calles a más soldados, marinos y gendarmes, porque policías estatales son todos los que se ven en las calles, dará un mensaje de seguridad a la población, y ésta saldrá a las casillas a hacer efectivo su derecho a decidir sus representantes.

En ese sentido el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, pidió al gobierno federal la presencia activa del Ejército y Marina para garantizar la realización de la jornada electoral, y evitar cualquier situación que afecte su desarrollo. 

Del otro lado están los que creen que un operativo discreto generará un mejor ambiente que incentivaría la participación ciudadana.

Al respecto, Rafael González Benavides, presidente del PRI en Tamaulipas, declaró que su partido tiene confianza en que las autoridades de Seguridad Pública estatales garanticen la vigilancia para la jornada, y pese a lo sucedido ayer espera que los votantes vayan en gran número a las casillas, en referencia a Matamoros.

A nivel nacional, cinco sedes electorales de igual número de entidades del país fueron atacadas, en tanto que ayer, soldados dejaron la sede del INE en Oaxaca obligados por maestros activistas de la CNTE.

Michoacán, Guerrero, son entidades con focos rojos de inseguridad para el domingo. Sonora, Querétaro y Nuevo León libraron intensas batallas en las campañas que hoy terminan en las que las acusaciones de corrupción fueron el común denominador.

El domingo, los ciudadanos tendremos en nuestras manos la opción de decidir, avalar o reprobar lo que ha pasado a nuestro alrededor, durante 10 horas seremos los más poderosos de este país, el futuro de varios dependerá de nosotros, habrá que tenerlo en cuenta y hacer efectivo ese poder.