Tribuna

Lo que la gente dice…

El logro por la captura del fugitivo, más famoso del mundo coinciden muchos, no se le discute al gobierno federal del presidente Enrique Peña Nieto, aunque hay quienes creen que no se hizo más que lo que estaban obligados a hacer.

Tampoco que con la detención del personaje nativo de Sinaloa uno de los pendientes del actual sexenio queda eliminado, aunque en la lista quedan otros igual de mediáticos, y otros no tanto pero no por ello menos importantes, como por ejemplo el progreso y bienestar prometido a partir de las grande reformas a la Constitución.

Apenas se conoció la noticia de la recaptura, vía redes sociales por el mismo mandatario de este país, las felicitaciones se dejaron leer y escuchar durante la tarde de aquel viernes cuando no se habló de otra cosa, que de ese suceso, que hoy sigue vigente.

Tamaulipas no fue la excepción. El gobernador Egidio Torre Cantú dijo aquel día que una vez más se demuestra el compromiso, del presidente Peña, por la paz y la tranquilidad de todos los mexicanos, sin duda alguna se trata de un avance con pasos firmes, declaró sobre la re-recaptura.

Otro titular de un poder local, Ramiro Ramos Salinas, quien además tiene la representación de los diputados locales priistas del país y por ello integrante del CEN tricolor, también salió a expresar sus felicitaciones al Presidente desde su cuenta en redes sociales.

Antes de las anteriores y otras expresiones de celebración por todo el territorio nacional, los que también estallaron en júbilo fueron los secretarios de Estado que coincidían en un acto oficial, tras la lectura que hizo del tuit que confirmaba la detención, el titular de la Secretaría de Gobernación.

A nivel de calle, las manifestaciones son diferentes a las de quienes pertenecen al servicio público.

Que si cortina de humo, o también que planeado para desviar la atención, son suposiciones populares difíciles de acreditar, al ver las imágenes y leer crónicas del operativo implementado por los elementos federales.

La percepción ciudadana en este tema dista del júbilo y felicitaciones manifestadas por mandatarios, además de otros servidores públicos, es una realidad, que indican el nivel de confianza y credibilidad que tiene la sociedad respecto a las decisiones y acciones de quienes los gobiernan.