Tribuna

Un general está al frente de la nueva estrategia

Miguel Amado Jiménez González fue presentado como coordinador regional de Seguridad Pública para el sur del estado.

Su nombramiento forma parte de la estrategia replanteada y focalizada a las distintas regiones para devolver la tranquilidad a sus habitantes.

El general de brigada arribó al aeropuerto de Tampico para enseguida comparecer ante una representación de la sociedad de la zona convocada a reunión a puerta cerrada.

Al encuentro acudió lo que se puede definir como el gabinete de seguridad de la administración estatal.Herminio Garza Palacios, secretario General de Gobierno; Ismael Quintanilla Acosta, procurador de Justicia del Estado; y Arturo Gutiérrez García, secretario de Seguridad Pública del Estado, se hicieron presentes en Tampico para cumplir con el protocolo. 

Al mismo tiempo, el gobernador Egidio Torre Cantú realizaba el anuncio en Ciudad Victoria, de lo que es considerada la nueva estrategia por la seguridad.

Los primeros tres dígitos de su teléfono móvil que compartió con quienes quisieron tomarlo, delatan que el general es nuevo por estos lares.

Tal vez aún sin realizar la mudanza a la que será su nueva ciudad de residencia, el mando militar nombrado para Tampico, Madero, Altamira, y quizá más allá de sus fronteras, pide tiempo para realizar un diagnóstico de la situación para enseguida echar a andar la estrategia para lo que fue traído.

Ayer se conoce que se alistan 10 nombramientos más de coordinadores de Seguridad Pública para igual número de zonas en las que fue diseccionado el estado como parte de esa replanteada estrategia.

Son once nuevas contrataciones en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, con cargo al erario, para sumarse a la tarea encomendada al general Arturo Gutiérrez, quien así cuenta con un representante en cada zona que deberá dar respuesta oportuna a lo que se presente.

La denuncia por parte de las víctimas de los agravios de la inseguridad en sus diferentes modalidades de ilícitos, es un llamado por parte de las autoridades dentro de la misma estrategia.

En ese sentido, a los alcaldes de Tampico y Altamira, únicamente, se les ha escuchado sumarse al tema, al ofrecer su gestión, pero sobre todo su absoluta discreción, para llevar las denuncias a las instancias de competencia, a manera de alentar esa práctica tan necesaria.

Del otro lado se apreció desconfianza, y en algunos casos se escuchó resistencia mezclada con temor.

Los resultados en el corto plazo del mencionado replanteamiento harán lo que el discurso oficial no pudo lograr en el nuevo intento de concientización de la cultura de la denuncia.