Tribuna

Un frente opositor de palabras

Con motivo de seguir dando forma a lo que han llamado Frente Amplio Opositor rumbo a las elecciones del 2018, y específicamente de cara a la sucesión presidencial, representantes de los partidos políticos interesados, además de ciudadanos sin filiación partidista, tuvieron recientes reuniones.

Primero en la capital de Chihuahua, dirigentes de los partidos según más interesados, PAN y PRD, así como otros actores políticos y sociales, acudieron al llamado del gobernador local para hacer propuestas de lo que será la deseada alianza.

Al día siguiente del sábado, casi los mismos personajes asistieron a la invitación de un foro de la corriente perredista de los Galileos, que juntos a los Chuchos son los más interesados en crear el frente de oposición, al igual que son los más antilopezobradoristas en el PRD.

Al encuentro acudieron también gobernadores de uno y de otro partidos con interés de armar un frente, cuya misión principal es sacar al PRI de Los Pinos.

En las dos reuniones se destacó la importancia de evitar la pulverización del voto, o lo que es lo mismo, que no haya tantas opciones en el 2018; en tanto que la conclusión de un proyecto de acuerdo fue que primero el frente y luego el candidato.

En honor a la verdad, el intento de armar una candidatura aparentemente conjunta de varios partidos de oposición se lee interesante, aunque habrá que esperar que se concrete en los hechos, ya que la misma historia ha demostrado que los partidos han privilegiado los intereses particulares del grupo dominante, y no los del bien común.

Mientras tanto, el PRI se alista para lo que será su Asamblea Nacional, en un momento donde la unidad no está siendo su principal cualidad, y su salida de la Presidencia se da como un hecho.

De tal situación trata de sacar provecho el Partido Verde, su aliado en varias y recientes elecciones nacionales, al autoerigirse como una opción suficiente para ir solo en el 2018, lo que es visto como un oportunismo para ofrecer cara su cuota de votos, que dicho sea de paso, en una elección tan cerrada como la que se vaticina será la del año próximo, ni unos ni otro deben desdeñar.

El tercer actor es López Obrador y Morena, puntero en las preferencias de la fotografía del momento, de quien habrá que esperar el saldo del efecto Tláhuac, y qué tanto le protege la pose de que “la mafia del poder” está nerviosa, que usa como armadura.