Tribuna

La estrategia en vialidad… que hace falta

La ciudad y la zona conurbada entera registra un movimiento tradicional por la temporada, y esta vez hasta mayor, lo que es muy buena noticia.
Se trata del último mes del año, cuando hay un ingreso adicional entre la clase productiva de la sociedad; otros tantos de ese grupo hacen un paréntesis en su actividad laboral, así como también algunos más vienen de visita para pasar los días por venir.


Esto hace que se note una presencia extraordinaria en todos lados, y en las avenidas que atraviesan la zona no es la excepción.
Automóviles saturan las vías que comunican a los principales lugares de concentración masiva que tienen las tres ciudades del sur de Tamaulipas en su conjunto.


La Avenida Hidalgo era la vía más rápida que tenía Tampico para moverse del norte a la zona centro, del sur a la principal área comercial que tiene la ciudad.


Lo fue porque todavía la principal avenida del puerto está interrumpida por los trabajos del dren pluvial subterráneo conocido como hidrotúnel.
Desde hace años fueron creados pares viales como estrategia para hacer más fluida la comunicación de extremo a extremo.


Cuauhtémoc o “Colonias” y Ayuntamiento no cumplen con la función de ser avenidas ágiles para circulación. Sobre éstas se permite estacionarse en ambos extremos y las vueltas a la izquierda son demasiadas, sin contar las obras de reparación que hace Comapa, las vuelven más tardadas que la saturada Avenida Hidalgo.


La verdadera anarquía vial que se vive en esta ciudad tiene su más claro ejemplo en Avenida Universidad, sobre la que se ubican comercios chicos, medianos y grandes; escuelas privadas, iglesias, bancos, hospitales…


Sobre la calle se permite estacionar sobre un carril, de los tres con que cuenta, y en todo lo largo las vueltas a la izquierda son permitidas, en ambos sentidos.


En horas picos, y también en las que no, circular por esa vía es una auténtica prueba de paciencia, en la que el transporte público contribuye con su aportación al hacer paradas en cada esquina.


Proyectos para mejorar la vialidad ha de haber bastantes, porque para eso existe un Instituto Metropolitano de la Planeación dotado de dinero público, lo que falta para poder concretarlo es presupuesto, eso que nunca alcanza para lo que tiene que ver con el beneficio de la mayoría.