Tribuna

Los esfuerzos contra el cáncer de mama

Por el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama, el mes es dedicado a informar sobre acciones de prevención para aminorar los casos de la enfermedad que más mujeres mata en el mundo y en México.

También se promueven los servicios que el sistema público de salud tiene para hacerle frente a un padecimiento que, de ser detectado con oportunidad, es curable.

En los días anteriores y por lo que resta de octubre, se realizarán eventos de todo tipo, que tienen como propósito incentivar la reacción de las mujeres a empezar por la prevención.

Conferencias en las que el testimonio de las que pasaron por ese difícil momento y salieron adelante son el punto central. En las mismas pláticas hay información suficiente para las asistentes sobre métodos de prevención como la exploración.

De acuerdo con información oficial, en los últimos 5 años se han invertido 300 millones de pesos para equipamiento de unidades hospitalarias especializadas, lo que significa un crecimiento del 200 por ciento.

Pese ello el cáncer de mama sigue cobrando víctimas a un mismo ritmo que años anteriores. En la gestión municipal de Magdalena Peraza se realizó un proyecto interesante de la mano de un hospital privado de la ciudad. Se hablaba entonces de una dura cifra: una muerte por cáncer de mama a la semana en promedio.

El dato más reciente sobre la mortalidad de la enfermedad supone que le sigue ganando a los esfuerzos públicos y particulares. La Jurisdicción Sanitaria número 2 reportó que al primer semestre de 2015 han muerto 33 mujeres, en promedio 5 al mes.

Una hipótesis supone que ante tanta campaña informativa y la aplicación sin precedente de recursos públicos para dotar de la infraestructura necesaria para la detección oportuna del cáncer de mama o posterior tratamiento, la incidencia pasa por la resistencia al auto exploración y en otros casos al machismo.

Los números de mortalidad femenina debieran obligar a revisar estrategias públicas, así como objetivos e indicadores.

Si la infraestructura médica es más, ¿qué hacer para que sea utilizada, siempre esté disponible y hasta donde deba llegar?, o ¿Cómo hacer para que sean más mujeres las que acudan a realizarse el estudio que hace la diferencia entre la tranquilidad y la preocupación?

Si alguien o algunos hacen lo que les toca con la aplicación de recursos para unidades especializadas y equipamiento, ¿quién no está haciendo lo que le corresponde?