Tribuna

Un ejemplo que se debe seguir

Hace unos días estuvo en la ciudad, el médico michoacano Luis Francisco del Toro Lugo, quien impartió una ponencia en la Facultad de Medicina del Centro Universitario Tampico-Madero.No tiene desperdicio recuperar lo que fue la presencia del profesional de la medicina, sobre todo por el tema de la charla con estudiantes universitarios de la escuela que le abrió sus puertas.

El también catedrático de la Universidad Michoacana vino a sacudir conciencias entre los estudiantes que aspiran a convertirse en médicos.

En su ponencia, puso énfasis en que los jóvenes que se inscriben en las carreras enfocadas en el área de la salud, es para buscar siempre mejorar la calidad de vida de las personas.Un aspirante a doctor no puede fijarse como meta el aprender un montón de teoría para luego, enfundado en bata blanca diagnosticar pacientes sentado del otro lado de un escritorio, palabras más, palabras menos.

Habló además, y es sin duda lo más importante, sobre un proyecto de ayuda que realizan los estudiantes michoacanos, con un alto sentido de humanismo y solidaridad, tan necesario en estos tiempos.Se trata de una campaña en la que mediante diferentes métodos de recaudación y obtención de ingresos, se apoya a los que lo necesitan.

De esta manera se inculca entre los universitarios el servicio y altruismo.Dice que se logran acuerdos con fondas y comederos para que brinden alimentación a familias de escasos recursos que están al pendiente de internados en hospitales.Se les entrega un vale que se traduce en una comida completa que no tiene costo, el cual es costeado con recursos que los aspirantes a médicos obtienen mediante actividades que ellos mismos organizan.También, dentro de la misma campaña de formación humana de los futuros doctores, se ha hecho entrega de 800 bastones que fueron entregados entre adultos mayores que no pueden costearlo.

La donación significó una inversión de 40 mil pesos, según el doctor michoacano.También la Facultad de Medicina de Tampico tiene su propia campaña de ayuda, que es la donación de sangre por parte de alumnos, lo cual fue reconocido por Del Toro Lugo, ya que es una aportación importante, si se considera que hay pacientes con cáncer que llegan a deber hasta 120 unidades del fluido en su tratamiento.

Es cierto, éste y varios programas altruistas sustituyen la ausencia oficial en necesidades básicas de salud, y de otro tipo de la sociedad, pero ejemplos de servicio como estos deben ser replicados por jóvenes como parte de su formación académica y profesional, y así ganaremos una mejor comunidad.