Tribuna

Un detractor menos de la reforma energética

Ni la cárcel, ni sus rivales pudieron con él. Joaquín Hernández Galicia La Quina murió ayer víctima de enfermedades que no pudo resistir a los 91 años de edad.Luego de días de estar hospitalizado, el nonagenario personaje reconocido en todo el país, sucumbió ante malestares que los aquejaban y que terminaron por imponerse a su frágil estado físico.

A mi padre los vencieron las enfermedades, no los hombres, acentúo Joaquín Hernández Correa, su hijo, quien durante la hospitalización fue vocero de la familia, así lo hizo hasta el final, al dar a conocer la pérdida de su padre.Un silencio oficial campeó apenas se conoció el deceso de quien fuera ex líder del sindicato petrolero, y que lidió con varios presidentes de México, como el mismo lo presumía.

La Quina era el último integrante de ese grupo de líderes pertenecientes al sindicalismo en México del siglo XX.Contemporáneo del eterno dirigente obrero Fidel Velázquez. Con buena relación entre ambos y un respeto mutuo, el primero sugirió que fuera candidato a gobernador ya que contaba con el apoyo del presidente Adolfo López Mateos, a lo que no aceptó por tener ya un compromiso con Praxedis Balboa, quien finalmente fue mandatario tamaulipeco, es una de la tantas anécdotas que contaba Joaquín Hernández Galicia a quien le preguntaba de su historia.

Para la zona conurbada y todo Tamaulipas hay un antes y un después a partir del 10 de enero de 1989, eso lo saben los que se sumaron al vacío de opinión ayer, y otros, sus beneficiarios, que sí lo reconocen y estuvieron presentes en la celebración religiosa de la lluviosa tarde de ayer.

Hernández Galicia fue enfático al distanciar su encarcelamiento con el de Elba Esther Gordillo. Son más lo que así lo creen y sentencian. La otrora líder del magisterio no pavimentó calles, ni construyó escuelas, y de la obras de La Quina quedan aún cimientos y en otros casos las ruinas.Joaquín Hernández Galicia llamó al presidente Enrique Peña Nieto a realizar una consulta ciudadana para abrir Petróleos Mexicanos, en el contexto de la reforma energética.

Con la muerte del ex hombre poderoso del sindicato de Pemex, se extingue una voz opositora al proyecto de privatización de varias áreas de la paraestatal, y con él muchos seguidores más que seguramente meterían ruido al tema. Uno menos.