Tribuna

Un desesperado jefe policiaco

El Observatorio Nacional Ciudadano ofrece números negativos en cuanto a la incidencia de comisión de delitos a nivel nacional; la tendencia es hacia arriba, es lo que más preocupa.

Todos los indicadores son a la alza: el homicidio doloso, el secuestro, la extorsión, el robo en su diferentes modalidades; pero lo que más asusta son las anotaciones que el desarrollador del reporte realiza al respecto.

Con el reporte al mes de marzo se completa el primer trimestre de 2017, que de acuerdo con los números, es el más violento desde que hacen recuentos al respecto.

Al comenzar el año, el reporte de enero señalaba que había sido el de más homicidios. Luego, al tener las cifras de febrero se llegó a la conclusión de que se estaba ante el bimestre con más violencia del sexenio.

Así están las cosas en nuestro país, donde se aplican miles de millones de pesos a seguridad pública vía el FASP; al fortalecimiento de las instituciones encargadas de prevenir y combatir el delito mediante algo que sus siglas son Fortaseg.

También para tener mejores instituciones de procuración e impartición de justicia hay partidas anuales de muchos millones de pesos, lo cual evidentemente no está siendo bien aplicado o también puede ser que resulte insuficiente. ¿Con cuál hipótesis nos quedamos?

La página electrónica de noticias Animal Político ofrece a su vez un análisis de la información del Observatorio. En robo a negocios, el país tuvo su peor trimestre con un atraco cada 5 minutos, el peor desde que se tienen registros al respecto, 1997.

Dichos números caen de pie con lo declarado con Alejandro Beaven Magaña, quien señaló que en la zona hay una decena de delincuentes que andan impunes tras afectar el patrimonio de la sociedad.

El delegado de Seguridad Pública dijo que hay 10 delincuentes que han salido de la cárcel la misma cantidad de ocasiones que los han metido, por falta de denuncia y otras cosas.

Al jefe policiaco se le escucha desesperado en sus declaraciones, y cómo no. Tiene poca gente y patrullas, pero lo tardado de la procuración de Justicia –que es lo que desalienta a la sociedad para no denunciar- echa a los ladrones a la calle, es un cuento de no terminar.

Por cierto, la Mesa de Seguridad y Justicia de la Zona Sur, ahora dirigida por la doctora Bertha Salinas, pide a la administración estatal mil policías al terminar el año. ¿Qué hace falta para cumplir: interesados, dinero o voluntad? ¿Cumplirá el gobierno?