Tribuna

La depuración incompleta pro seguridad

Por más que uno se esfuerza por mirar con el cristal del oficialismo, por el que la situación de seguridad que registra nuestro estado es de mejoría, siguen ocurriendo situaciones que demuestran que todavía hay mucho por hacer.

En días recientes, una representación de escuelas particulares asentadas en la zona conurbada sostuvo un encuentro con autoridades involucradas en la estrategia de seguridad. El motivo, revisar la situación  que atraviesan dichas inversiones privadas que a últimos días se convirtieron en el centro de la atención.

Extorsiones que, supuestamente, obligaron al cierre de al menos dos colegios, volvieron a poner como blanco de señalamientos el plan oficial que tiene como propósito devolver la tranquilidad a los tamaulipecos.

Al respecto, una afirmación sobre casos de extorsión a instituciones educativas la manifestó el organismo de dueños de empresa de nombre Consejo Empresarial de Madero. Según la presidencia del mismo, 15 escuelas particulares afiliadas han registrado al menos un caso de este delito.

Por ello, autoridades de seguridad e inversionistas del sector educativo privado realizaron una reunión para conocer detalles, los primeros, así como la respuesta, los segundos, sobre qué hacer frente a dicha situación.

Y lo que ocurrió fue que el personal de escuelas particulares recibirá una capacitación para saber cómo reaccionar ante la tentativa de un caso de extorsión telefónica, algo así como te ayudo a cómo sobrellevar el problema pero no te lo soluciono.

Y es que para los representantes de la autoridad la extorsión telefónica disminuirá cuando las víctimas denuncien el intento de ilícito, para ello piden tener confianza en las instituciones públicas.

Es precisamente ese punto de la estrategia de seguridad en la que la población no ha visto un acto importante, significativo. Hasta ahora pareciera que el problema de la inseguridad ha radicado solo en la base de la pirámide que compone la estructura de los cuerpos de seguridad y gobierno.

Ni un funcionario ha caído, deje usted que por estar coludido con los promotores de violencia, por no haber realizado bien su función en la responsabilidad encomendada. Al día de hoy, las supuestas investigaciones contra servidores públicos suponen, por la ausencia de resultados, que todos están limpios; los de problema eran policías municipales, estatales, ministeriales, en fin la tropa que actuaba por iniciativa propia sin que sus jefes estuvieran enterados.