Tribuna

Un déficit que cuesta caro

La evaluación de elementos de las dependencias locales realizadas, a partir de hace dos años, con la implementación de la segunda fase de la estrategia de seguridad, tiene a Tamaulipas con integrantes certificados, algunos más de una ocasión.

Garantizar instituciones locales de seguridad suficientes, eficientes y confiables, anunció el secretario Miguel Ángel Osorio Chong, allá por el mes de mayo de 2014 en Reynosa, como uno de los ejes principales del plan que aún sigue vigente en la entidad.

El primero es desarticular a las organizaciones delictivas. El segundo, sellar las rutas de tráfico ilícito de personas, sustancias, armas y dinero. Entonces el tercero tiene que ver con meterle ganas a los cuerpos de seguridad e investigación existentes.

Policías estatales y sus pares ministeriales fueron concentrados para enseguida ser sometidos a pruebas, enviados a Chihuahua, Durango y otros a Tlaxcala, en tanto que los agentes de tránsito fueron también guardados y sometidos a evaluación.

Resultado de ese proceso, Tamaulipas ganó con tener en sus distintas corporaciones locales elementos confiables, tanto policías, ministeriales, como integrantes de las instituciones de vialidad.

En donde es evidente que no se avanza con la celeridad que la sociedad espera y los recientes acontecimientos lo exigen, es en garantizar instituciones suficientes y eficientes.

La falta de personal en las dependencias mencionadas es mínimo del 50%, y tal insuficiencia ocasiona que la eficacia prometida en sus resultados esté por debajo de lo que la gente espera.

Un cuerpo de vialidad diezmado es motivo de una vigilancia imperceptible o nula, lo cual es aprovechado por quienes acostumbran de romper las reglas mínimas de convivencia.

Por si quedaba duda de la negativa combinación de alcohol y volante, el saldo de un menor al borde de la muerte y otro dos lesionados del domingo lo ratifica, y por ello se reactivarán en Madero los operativos que no se realizaban desde febrero por falta de personal.

Un escenario descartado es relajar los controles para contar de la noche a la mañana con más policías y tránsitos, aunque otro es que también el incumplimiento de contar instituciones suficientes y eficientes, ha dejado pérdidas humanas –las más lamentables- y económicas millonarias. De esas, ¿quiénes son los responsables?