Tribuna

Los cursos a choferes sirven para dos cosas

Unos dos mil choferes a los que la autoridad les encarga la responsabilidad de mover a los habitantes del sur de Tamaulipas, no están capacitados para hacerlo.

La Delegación de Transporte Público de la zona sur informó que de los casi 15 mil trabajadores del volante inscritos en el padrón, algo así como el 12 por ciento no cumplió con la capacitación de rigor y por ende carece de la credencial que lo acredita como capacitado.

Pero los dos mil operadores del transporte público señalados, pueden estar tranquilos, pero no así los usuarios, el tarjertón será obligatorio hasta el 2015, declaró el delegado Héctor Morales Mireles.Entonces los choferes podrán seguir al volante, y algunos sí lo están, reconoció el funcionario.

Morales Mireles dijo que el incumplimiento en los cursos fue de actitud, en otros casos se desatendían de las pláticas de capacitación por atender sus teléfonos, comportamiento que no es diferente al que  realizan como tripulantes del transporte público, y que en algunos casos ha costado vidas.

Aun así, se les permite que sigan moviendo pasaje, y parece que para la autoridad encargada de regular esta actividad los miles y miles que se mueven a diario en carros de ruta, micro y autobuses, así como taxis, son eso, pasaje y no seres humanos.

Sobre las capacitaciones, el delegado aseguró que fueron otorgadas sin costo por el gobierno del estado a través de la Subsecretaría de Transporte Público, y no todo está perdido para los choferes incumplidos, si es que eso les preocupa.

Habrá una segunda oportunidad de capacitación, aunque ésta será impartida por particulares y por ende tendrá un costo. Será interesante conocer quién o quiénes las darán, y si las capacitaciones serán asignadas o licitadas.

El problema y riesgo en que está convertido el transporte público exige una cirugía mayor, a la que por décadas se le ha dado vueltas, y año tras año se prefiere atender con mejoralitos.

Es cierto, la situación económica es un inconveniente para la dignificación del transporte público que los habitantes de la zona conurbada y de todo Tamaulipas merecen.

Pero tampoco se nota una verdadera estrategia oficial para cambiarle el rostro al servicio usado por millones de tamaulipecos. 

Tal vez ya sea el momento de que se intervenga de manera decidida en el transporte público con la creación de empresas para cada zona del estado en una sinergia de capital público y privado que le dé a los usuarios los vehículos confortables y seguros que merece.