Tribuna

Cuánto cuesta ser regidor

El lío que se traen dos funcionarios públicos de Altamira, sacado a la luz nuevamente por uno de sus protagonistas a raíz de una actualización sobre el mismo, exhibe las maneras en cómo se puede acceder a la política para servirse, cuando se trata de un medio para servir, bueno eso es lo que dice la teoría.

Los actores de esta historia, que sin duda se repite por todo el país, no por nada el cineasta Luis Estrada le dedicó tres entregas (“La ley de Herodes”, “El infierno” y “La dictadura perfecta”) a esa forma de hacer política en México, son un regidor y un funcionario.

La sustancia de este pleito entre este par de asalariados del erario, o lo que es lo mismo su sueldo y prestaciones salen de nuestros impuestos, es que José Luis Vargas Ortega, director de Desarrollo Social en Altamira, reclama un adeudo de 900 mil pesos a la regidora Gladys Denisse Juárez Reyes.

El asunto aquí es que la edil no reconoce la deuda que le está cobrando su compañero de nómina, y porque éste hizo uso de un documento con logo oficial del ayuntamiento de Altamira y su firma para acreditar el adeudo.

Para deslindarse de la responsabilidad el caso fue llevado a un juez del área mercantil y tras tener el fallo favorable, Juárez Reyes revira y pone de nuevo el asunto bajo el reflector.

Al aclarar el motivo de la disputa, la regidora admite que con El chilero Vargas Ortega existió un trato político de palabra, pero ya quedó saldado a su llegada como representante popular al cabildo de Altamira.

Se sabe que ese acuerdo consistió en que José Luis, un empresario agrícola y cabeza de un supuesto capital político necesario en cada campaña, impulsó a Gladys Denisse para que ocupara un lugar en la planilla de regidores de la actual administración.

Al darse la llegada como integrante de la comuna altamirense, ella devolvió el apoyo, dando trabajo a Vargas Ortega en la dirección municipal de Desarrollo Social, así como abrió cupo en la nómina a 15 de sus recomendados.

¿Es en serio? ¿Las nominaciones a un encargo público se obtienen mediante cuotas? ¿Los puestos en las nóminas municipales están reservados solo para pago de compromisos?

Ya por último, ¿dónde está Eulogio Sánchez de la Rosa, presidente del PRI en Altamira, para que meta al orden a sus muchachos que sacaron unos trapos sucios que evidentemente se debieron lavar en casa? Porque ni a los adelantados ha podido controlar, como para argumentar que anda ocupado en eso.