Tribuna

Vigilancia, “una sábana muy pequeña”

Una situación en verdad complicada enfrenta la división Gendarmería de la Policía Federal en cuanto al grupo asignado al sur de Tamaulipas, ante la alta demanda de sus servicios de vigilancia y acción contra el delito en cada una de las ciudades que componen la región.

Una de las dificultades que enfrenta, tal vez la mayor, es el recorte a su gasto al que fue objeto, del 25.8%, algo así como 180 millones de pesos, que sin duda impactarán en su operación.

La Gendarmería es el proyecto de seguridad pública de la presente administración federal. Una policía civil de alcance nacional, pero su debut fue con el pie izquierdo, apresurado por las circunstancias de mostrar algo nuevo y diferente.

De un plan de 10 mil efectivos para empezar, comenzó con 5 mil en agosto pasado, con la promesa de aumentar, pero un recorte del tamaño como el que se le hizo a su presupuesto, y un 2016 más contraído económicamente, suponen que la meta de crecimiento esperará a mejores momentos.

Su participación en el pasado periodo vacacional de Semana Santa fue notoria como importante para mantener la tranquilidad en Playa Miramar, aunque el mérito es compartido con otras corporaciones federales coma Marina, Ejército, Policía Militar y la local Fuerza Tamaulipas, coordinación le llaman ahora.

Pero una vez terminadas las vacaciones, la presencia de la Gendarmería en el máximo paseo de la zona es un agradable recuerdo.

Hace unos días, el secretario del Ayuntamiento de Madero, Sergio López de Nava Ramírez, admitió que los elementos que realizaban su desempeño en el municipio se movieron a la ciudad de Aldama.

En Altamira, el sector comercial demanda su vigilancia porque asegura que el robo se ha incrementado. El área rural también urge la presencia del destacamento federal porque la situación en brechas y ranchos es complicada por la prolongada inseguridad, según reiteran representantes de productores agropecuarios.

Ayer, en Tampico, el mando encargado de un operativo que recorrió el centro de la ciudad, argumentó la poca presencia en que deben cubrir todas las ciudades de la región encomendada, algo así como que donde unos días nos los ven es porque andan en otro lado.

La realidad es que la Gendarmería no es suficiente para atender la demanda de vigilancia que inhiba la comisión de delitos, ni todo el operativo mixto dispuesto para la zona sur. Es como un buen amigo escribió en la red social: la inseguridad es “una enorme cama con una sábana muy, pero muy pequeña”.