Tribuna

Temor a la transparencia

Una demanda reiterada de la sociedad es la rendición de cuentas así como la transparencia de quienes en su nombre se hacen cargo de administrar los recursos públicos.

Conocer cómo y en qué es utilizado el dinero que se obtiene de las contribuciones es ante todo un derecho, aunque en la práctica parezca que no lo es, y como ciudadanos estemos sujetos a que los servidores públicos en un acto de generosidad nos los quieran revelar.

De hecho tanta fue la resistencia que se debió de legislar, y transparencia como rendición de cuentas es por obligación para todo el que ostente un cargo público.

Pero aun así la resistencia prevalece. A nivel federal hay un avance notable en la materia, uno de los recientes botones de la herramienta de transparencia es el caso de la “casa blanca”.

Es a nivel local donde la diferencia entre entidades transparentes y las no tanto es muy marcada. Es cierto, también tiene que ver el interés ciudadano por hacer uso de ese derecho legal y la presión que se ejerza para que las autoridades locales abran cada más lo que por derecho debe ser de libre acceso.

Los avances que se siguen dando en la materia tienen nerviosos a los servidores públicos, ya que según ahora sus salarios y prestaciones deben ser del dominio público, para ello la información debe estar disponible en la página oficial de internet de cada gobierno y órgano descentralizado depositario de dinero público.

No tendría por qué haber dramas, porque los salarios de gobernantes, representantes populares y otros funcionarios, se pagan con dinero público, por ello es natural que los que aportamos a dichos sueldos sepamos los montos.

Pero sí lo hay. Algunos servidores públicos no quieren que su sueldo, más compensaciones, y otros financiamientos desde el erario, sea del conocimiento de todos porque temen a la inseguridad ¿No será que el miedo es porque se sepa cuanto es lo que ganan y esto se compare con el trabajo que realizan?

Sobre el tema y es un esfuerzo por hacerle al procurador de la rendición de cuentas, Andrés González Galván, secretario ejecutivo del ITAIT, quien estuvo en Altamira para dar una plática informativa sobre la nueva legislación en la materia respondió así a dichas inquietudes: “el que no quiera que su sueldo esté publicado en un portal de internet, mejor que se salga del servicio público”. Ni más, ni menos.