Tribuna

Suplican apoyo en la Moscú ¿Y el Fonden?

Las recientes semanas de sol a plomo e intenso calor, distraen, por momentos, la atención de lo que fue la emergencia por las lluvias del huracán Ingrid a su paso por Tamaulipas.

La primera visita programada a la entidad del presidente Enrique Peña Nieto, la renovación del Congreso del Estado y de las 43 presidencias municipales, se llevaron por días los reflectores, mientras en algunas zonas del estado el agua se resiste a regresar a su lugar en lagunas y ríos.

De acuerdo con el último reporte oficial, la cantidad de municipios incomunicados en Tamaulipas se redujo a cinco: Burgos, Hidalgo, Jaumave, Llera y Méndez, que en total concentran a siete comunidades con dificultades de tránsito con la cabecera municipal.

También el informe señala que ya no hay damnificados viviendo en refugios temporales; los últimos 60 que se encontraban en tal condición regresaron a sus domicilios por lo que el par de albergues habilitados fueron cerrados, esto en Tampico.

De igual manera, Tamaulipas tuvo acceso a 89.5 millones de pesos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), de los cuales $86,000,000 debieron ser destinados para víveres, medicamentos, cobijas, agua embotellada, herramientas y kits de limpieza, mientras que el resto del recurso es para reparar caminos y carreteras.

En paralelo, la sociedad civil ha sumado apoyos para mitigar las carencias que aún permanecen entre la población.

Pero mientras las cuentas alegres de las autoridades indican que la emergencia se está superando, en los lugares donde la situación sigue siendo de desastre, las súplicas de apoyo no son menores.

Es el caso del sector Moscú, aquí en Tampico, en el que las familias afectadas claman por una atención más ágil a sus necesidades de alimento, reparación de casa, así como la reposición del patrimonio que terminó inservible por la inundación.

El censo para registrar los daños ocasionados por la emergencia de las lluvias se lleva una manera muy lenta, son pocos los encuestadores y todavía no llegan a los lugares de mayor daño, así lo denuncian quienes siguen padeciendo en carne propia las afectaciones.

A decir de los testimonios de quienes ya fueron sacados de los albergues y enviados a sus viviendas inhabitables por el exceso de humedad, así como el resto de los afectados, los 89 millones de pesos asignados del Fonden no se notan, al igual que la promesa de despensas que no están llegando a quienes finalmente las necesitan.