Tribuna

Sesión exprés de diputados

Por más esfuerzo que se hace por creer en que trabajan por el pueblo, que desquitan cada peso público destinado a salario y dieta, el comportamiento de los diputados locales, supone otra cosa muy distinta.Algunas etiquetas ganadas por los representantes populares son las de improductivos, que no es casi lo mismo que flojos; distantes de las necesidades de sus representados, que igual es considerado como que les vale una vez conseguido lo que necesitaban del electorado.

Hoy en día hay que agregar a esa imagen deteriorada, la percepción de indiferencia ante el gran clamor ciudadano que es la inseguridad.Y como no es suficiente lo anterior, lo de ayer, la sesión ordinaria por cierto adelantada, se agrega al listado de hechos desafortunados que abonan a robustecer la imagen de diputados que medio gestionan, medio fiscalizan, y también legislan a medias.La actividad en el recinto legislativo fue una de las más breves que se tenga memoria en lo que va de la actual gestión. Empezó a las 11:18 y concluyó a las 11:50, poco más de media hora de trabajo.Una jornada sin iniciativas, puntos de acuerdo y/o dictámenes que aprobar fue la realizada ayer.Ni el apartado de asuntos generales mereció mayor atención para los legisladores de Tamaulipas. 

Aunque para que no se diga que ni la tribuna fue utilizada, la diputada Felícitas García Dávila hizo uso de la voz para invitar a sus compañeros a impulsar proyectos que contribuyan a la protección de los derechos humanos de los niños.Y qué tal los tampiqueños Eduardo Hernández Chavarría y Ana María Herrera, quienes usaron la tribuna para asuntos de relevancia para sus representados.

El primero subió a recordar que el viernes es natalicio José Antonio Gutiérrez de Lara, primer legislador tamaulipeco en el congreso nacional allá por el siglo XIX, en tanto que la ex líder de la sección 33 de petroleros hizo un reconocimiento en tribuna, ¡a los donadores de sangre!El adelanto de la sesión ordinaria del Congreso de Tamaulipas y su realización exprés tiene un motivo: el viaje de los legisladores locales a la asamblea de la Conferencia Permanente de Congresos Locales (Copecol) a realizarse los días 12, 13 y 14, nada más y nada menos que en Cancún, Quintana Roo.Por cierto, los legisladores juran que su asistencia es financiada con recursos propios, ¿será que la austeridad que, según, priva en la gestión de Ramiro Ramos Salinas alcanza también a los diputados?