Tribuna

El Ietam, como en un tobogán

En serio, no es por seguir la corriente sobre la presunta parcialidad del Ietam, pero las decisiones que ha venido tomando, provocan que se tome con seriedad los señalamientos envueltos con celofán de campaña que hace el PAN contra de la institución que tiene la responsabilidad de organizar las elecciones del domingo 5 de junio.

La nueva situación polémica en la que está envuelto el llamado árbitro electoral, es el intento de ampliar el plazo para entregar la constancia de acreditación a las candidaturas independientes.

De hecho, por tal situación, las oficinas del Instituto Electoral de Tamaulipas se encuentran tomadas por dos aspirantes y sus seguidores, desde el viernes, pero al día de ayer las cosas subieron de tono.

Por un lado, los quejosos optaron por recurrir a la figura del amparo ante lo que consideran una violación de sus derechos, en tanto que del lado del Ietam, personal de la Procuraduría General de Justicia y un notario público acudieron a dar fe de lo que está sucediendo.

En esas permanece el Ietam, con su sede bloqueada por manifestantes inconformes por su desempeño, en tanto que la institución no ha podido celebrar la sesión extraordinaria en la que se va tomar el acuerdo de alargar el plazo para la entrega de constancias a las candidaturas ciudadanas.

No es para nada la mejor imagen la que está dando el organismo electoral y eso no ayuda a un proceso electoral que ya de por sí pinta complicado por lo que está en juego, nada menos que la gubernatura, y el momento político que vive la entidad, ya que son varias las voces que auguran que la alternancia puede ser posible.

A la fecha, el Ietam acumula reveses del tribunal electoral, la mayoría promovidos por el PAN, en uno incluso le señaló de que los integrantes de consejos municipales y distritales no cumplían con el requisito no afiliación partidista, por lo que tuvo que argumentar a la autoridad judicial el porqué de su elección.

Por cierto los aspirantes a independientes también le ganaron una en el Trife, que obligó al Ietam a realizar un trámite administrativo que por acuerdo le había endilgado a los proyectos de candidatos ciudadanos.

Por cierto, el Instituto Electoral de Tamaulipas es una entidad pública que como tal recibe de la aportación de los tamaulipecos, en año electoral, una cifra cercana a los 320 millones de pesos, 140 millones para sus gasto, de los que se van en salario de los consejeros 94 mil mensuales y el del presidente 126 mil pesos, como para andar generando tantas dudas.