Tribuna

¿Funcionan las obras contra inundaciones?

Las lluvias extraordinarias recuerdan lo frágil que es la zona conurbada del sur de Tamaulipas, habitada por casi un millón de personas, que en su mayoría padece las consecuencias de las precipitaciones cuando son constantes y abundantes.

Tampico, Ciudad Madero y Altamira vivieron en las últimas 48 horas el periodo de lluvia más intenso del 2016, a consecuencia de la primera tormenta tropical de la naciente temporada de huracanes que empezó hace 20 días para el océano Atlántico.

Una vez más, el sur del estado estuvo en el radio del fenómeno climático, pero también como siempre su punto de entrada a tierra fue otro lado, aunque igual sus efectos generan afectaciones momentáneas que se quisiera fueran menos, sobre todo si ya se tiene la experiencia de qué es lo que las ocasionan.

Es en el momento de las repetidas y generosas lluvias, en acumulamientos de agua que se extienden por varias calles cuando la pregunta generalizada es, ¿funcionan las obras hídricas llamadas hidrotúneles?, por cierto tan molestos en su fase de construcción y que son presumidas como inversiones millonarias que vienen a dar solución a los problemas de inundaciones.

Las opiniones son encontradas. Por un lado, los que a decir de las evidencias, como por ejemplo los autos varados en las calles aledañas a la Lagua del Carpintero cada que llueve de forma extraordinaria y donde se hizo una inversión pública importante para minimizar las inundaciones.

También los acumulamientos de agua sobre la avenida Ayuntamiento a la altura de las colonias Reforma, Smith, Martock, Moctezuma, y en tramos de la misma avenida Hidalgo. En todos los casos, el club de detractores señala a los ejemplos como la muestra para cuestionar la funcionalidad de dichas obras.

Del otro lado, hay quienes creen que de no haberse concretado dichos proyectos contra inundaciones, las consecuencias de éstas serían de mayores dimensiones, y que su operación ayuda a matizar lo más que se puede las afectaciones que aún siguen generando.

En el recuento de los daños, las recientes lluvias dejaron un saldo rojo tras la muerte de una persona cuyas causas aún son investigadas, planteles escolares anegados, además de algunos sectores aislados en Ciudad Madero donde se aplicó el Plan Marina, así como el deslave de una parte del cerro de la calle Torreón cuyo recubrimiento está detenido por falta de recursos, en Tampico. Y a la temporada aún le quedan varias semanas.