Tribuna

Eliminados los tragos del menú de restaurantes

Las cifras oficiales sobre afluencia turística en el periodo que recién concluyó son destacadas con relación a la misma temporada del 2013.

Según el reporte, al concluir la Semana Santa, poco más 1 millón y medio de visitantes eligieron un destino de Tamaulipas para vacacionar. 

El número es casi dos dígitos superior que el año pasado.

Uno de cada dos vacacionistas se decidió por un destino de playa.Las cifras alegres enumeran a más de medio millón de paseantes a Playa Miramar, que sigue siendo el destino más visitado, a pesar de todo lo que se vive hasta la fecha en materia de tranquilidad en la región.

Un logro más que se presume en el tema es que Tamaulipas se consolidad como el tercer destino carretero del país, después de Acapulco y Puerto Vallarta, mejor ubicados en ese orden.

De esta manera el turismo, la llamada industria sin chimeneas, representa una aportación importante para las finanzas locales, eso ni duda cabe, solo así se puede entender tanto nerviosismo oficial en la víspera por los acontecimientos de todos conocidos.

El sentido común también dictaría que todo lo relacionado con el turismo cuenta con un apoyo institucional sin regateo, pero en los hechos parece que las cosas dicen lo contrario.Sin decirlo, la industria de la gastronomía puso en duda que en Tamaulipas se den todas las facilidades para florecer.

La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) delegación estatal, fue el organismo al que las cuentas no le fueron tan alegres en el periodo vacacional, asunto de unos millones de pesos por debajo de lo estimado.

Otra señal de que los capitales privados dedicados al turismo no tienen el apoyo que desean, se concluye de la queja de la titular de la Canirac Tamaulipas.

Según Rosa María López Pérez, el 20% de los negocios afiliados ya no venden bebidas alcohólicas porque la licencia para su expedición es incosteable, 400 salarios mínimos, algo así como 26 mil pesos.

Otro asunto es la restauración del impuesto sobre hospedaje, propuesta incluida junto a otras por la clase empresarial de la zona, pero que no tuvo eco, aunque se dice, en voz de la titular de la Sedet, entrará en análisis para considerar su aplicación en 2015.

Contradictorio entonces que un estado que se jacta de ser destino turístico, los empresarios dedicados al giro se quejen altos gravámenes o de plano de no ser escuchados en sus peticiones.