Tribuna

Echan ojo a albercas

La  Contraloría municipal de Tampico realiza un arqueo en las áreas que tienen ingresos por los servicios que prestan, lo cual no tiene nada de extraordinario, una administración que se jacte de eficiente lo hace de vez en vez para atajar “fugas” y o negocios personales a expensas del dueño del capital.

Es así como la dependencia a cargo de Javier Martínez Guillén se dio a la tarea de enfrentar folios de recibos con los reportes que se cuentan en áreas de servicios como baños de los mercados, el estacionamiento, y las albercas del municipio.Todo en el contexto de una temporada en la que los servicios detallados tienen una demanda extraordinaria por ser vacaciones, aunque también la sospecha de que algo no anda bien del 2 más 2 son 4 y no 3.Se entiende así la inspección, en tanto que la urgencia de recursos también obliga a supervisar con detalle las operaciones de ingresos al erario, sobre todo cuando estos se dan de manera extraordinaria.

La obligación de ser más eficiente en el manejo de los recursos para de algún lado sacar el casi millón de pesos que cuesta la manutención de las fuerzas federales que dan la seguridad pública, es otro motivo para cuidar también los centavos, porque los pesos saldrán de liquidación de personal así como posponer para mejores tiempos algunas compras.Mención especial merece el tema de las albercas públicas propiedad del municipio, y que según el regidor Zorrilla son el motivo de sospecha para vigilar con lupa el asunto de los ingresos.En este momento son una fuente importante de ingreso para el municipio. El reciente domingo, en la de Puertas Coloradas, llegó el momento en que había lista de espera por la sobredemanda. La estimación fue de medio millar de personas durante a lo largo de la jornada.

Existen informes de ingresos superiores en la mencionada alberca, aunque contrasta con la versión del edil panista que señala una caída en los mismos.Se comenta el escenario deportivo es motivo de disputa entre grupos políticos que existen en la administración municipal, y es que los ingresos importantes que está generando convierten a la alberca en un objetivo deseable para intereses en el que no precisamente caben todos los tampiqueños.