Tribuna

Diputado violento y homofóbico

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) celebró comicios internos, con la novedad de que la jornada electoral fue organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE) que así se estrena en las tareas para lo que fue creado.

Las huestes perredistas presumen de unas elecciones ejemplares, con incidentes menores, pero que para nada influyeron en el resultado final, y puede que así sea.

Acarreos de votantes, señalamientos de entrega de cualquier tipo de apoyo para influenciar de la decisión de los militantes, son “delitos menores” a los que ya nos hemos acostumbrado en jornadas electorales, por eso se le llaman incidentes.

Pero lo ocurrido el domingo aquí en Tamaulipas en la colonia Manuel Cavazos Lerma de Nuevo Laredo, dentro de la jornada electoral del PRD para nada fue algo menor.

Si bien la agresión de Jorge Valdez Vargas, único diputado representante del PRD en el Congreso de Tamaulipas, a un líder de colonos, no influye en el resultado final, sucede cuando Fernando Martínez Rodríguez, víctima, y el legislador local, agresor, se encuentran en la vía pública.

Cada quien en lo suyo. Fernando acompañando a votar a un adulto mayor, según su versión; y el diputado… vigilando la elección, ¿sí?

Es cierto, los registros a nivel nacional apuntan a que la violencia no fue uno de los invitados a la contienda electoral interna perredista, más en contra de Valdez Vargas.

Solo él sabe qué lo puso tan violento. Perla, una mujer que según es su asistente, respondió que el legislador perredista no hablaría sobre el hecho.

Tampoco la dirigencia estatal perredista tuvo comentario. El presidente en Tamaulipas del PRD, Cuitláhuac Ortega, respondió: “Pinche Jorge”, y quedó de emitir su opinión luego de ver el video. Parece que aún no lo revisa.

Dicen las abuelas, con toda la experiencia acumulada, que en la mayoría de las profesiones, doctor, profesor, sacerdote… y representante popular, no solo hay que serlo sino también parecerlo.

Jorge Valdez Vargas es un diputado por representación popular, pero está muy lejos de parecerlo. Además de violento, también trasgrede el derecho universal del ser humano de ser como le plazca: “…machorra” (lesbiana) y “homosexual asqueroso” se escucha en el video que señala; homofóbico pues.

Como todo ser humano, Jorge Valdez tiene la oportunidad de corregir su equivocado actuar. Primero con su víctima, y luego con los tamaulipecos a quienes se debe como su representante el Legislativo estatal, y le paga también, aunque siempre ha presumido que no vive de su encargo popular, sino de ser un prominente empresario.