Tribuna

Apuros por la seguridad

La  estrategia aplicada para devolver la seguridad a todo el estado camina, a la vista hay algunos ejemplos pero no es el caso de este texto enumerarlos.El plan diseñado desde el gobierno federal, todos los sabemos, es la presencia de fuerzas federales, de un tiempo a la fecha en mayor cantidad, en tareas de seguridad pública.Los críticos señalan que no es otra cosa que un “remake” de lo que en el pasado hizo la administración panista de Felipe Calderón Hinojosa, otros que una extensión de sacar a los militares de los cuarteles, así como marinos, y ahora policías federales de sus bases.

Están los otros, los defensores, quienes apoyan la estrategia de seguridad que aplica hoy bajo la gestión de color verde, blanco y rojo, y como único argumento exponen que lo que a partir del 1 de diciembre de 2012 existe, y que no había con los azules, es coor-di-na-ción.En serio que somos mayoría los que creemos que era lo que había que hacer para el restablecimiento de los niveles de tranquilidad que hubo hace ya más de un lustro.Desde el primer convenio o acuerdo en la materia, quedó establecido que los gobiernos locales se hacen cargo de la manutención de los soldados que vinieron a convertirse en policías.A la fecha, cada vez son más los elementos de seguridad del orden federal establecidos en las ciudades de  la entidad.

La nueva fase de la estrategia antiviolencia trajo consigo la presencia de policías federales en mayor cantidad.Ellos vienen con sueldo, uniformes, y vehículos, pero los municipios donde están asignados deben pagar: hospedaje, comida, combustible para sus unidades, servicios de telefonía, internet, y otras cosas, lo cual tiene un impacto en las finanzas locales.Ese es el nuevo reto para las administraciones públicas locales, ser más eficientes en el manejo del presupuesto, que siempre lo debe ser, lograr más siempre para la gente con lo que tienen.Lo deseable es que los tesoreros saquen lo mejor de sus cualidades de administradores, que para eso se les paga un sueldo y mejores compensaciones, y resuelvan el reto que se presenta sin que proyectos dirigidos a la población resulten afectados.Reducir compensaciones puede ser una fuente que aporte algunos recursos, más de $40 millones presupuestados para el presente ejercicio, y otros egresos en cosas superfluas, vienen bien a ese esfuerzo de contar con mejor seguridad pública.