El Desafío del Pensar

Gestación subrogada /I

La gestación subrogada es el proceso mediante el cual una mujer sustituye a otra en la gestación. De ahí que algunos le conozcan como “madre suplente o alquilada”. Por lo general a sustituta se le implanta el embrión de otra persona o pareja fecundado in vitro, aunque también ella misma puede proporcionar el óvulo, lo que le hace madre biológica. Evidentemente es un tema polémico muy asociado a la infertilidad: se trata de parejas o personas que no pueden tener hijos y buscan una mujer dispuesta a gestarlos.

Los problemas éticos en torno a este procedimiento son de índole social e individual. Entre los problemas individuales, el más usual es respecto a los derechos y obligaciones de la madre sustituta. Si el óvulo es de ella, finalmente ella es la mamá. Si no lo es, igualmente puede haber albergado sentimientos hacia el ser que ha engendrado.

Para resolver esos conflictos se hacen contratos previos en los que las partes se comprometen a cumplir obligaciones y respetar derechos de los involucrados. Pero eso ha generado que este proceso devenga en una especie de compraventa, un verdadero alquiler de úteros, en el cual las mujeres más pobres han encontrado una forma de subsistir: rentar su vientre. Con esto el turismo médico, para no variar, ha encontrado un nicho en la pobreza.

Es por ello que este tipo de procedimientos médicos deben seguir pautas similares a las que se aplican a la donación de sangre u órganos: el turismo médico y los abusos terminarán si, en lugar rentar el útero, se regula el procedimiento solamente para casos altruistas en los que no exista un pago para la madre sustituta. Recordemos los problemas de salud que vivió México cuando la sangre era objeto de compraventa: se han resuelto gracias a la donación altruista. Lo mismo debe ocurrir con la maternidad subrogada.

En abril de este año se presentó ante la Cámara de Diputados un proyecto para reformar la Ley General de Salud en torno a este tema, mismo que podrá ser discutido y mejorado, pero no debe ser dejado de lado: en México urge establecer un marco legal claro para la gestación subrogada que ampare a las mujeres del abuso del turismo médico en las entidades más pobres y en todo el país.