El Desafío del Pensar

Los animales, ¿sujetos de consideración moral?

Que los animales sí, que no…, pero viéndolo con claridad, ellos deben ser sujetos de consideración moral. Es un reclamo creciente en la sociedad y parece estar cerca de ser una realidad gracias a los trabajos para la nueva constitución de CdMx. Las consideraciones morales para con los animales pueden sustentarse en razones de índole pragmático, educativo, ético, biológico y político.

A nivel pragmático es evidente que la contaminación se debe básicamente al menosprecio por los animales: al no respetarlos, no hemos sentido la necesidad de cuidar de su hábitat. A nivel educativo, la consecuencia inmediata de inculcar en los niños y jóvenes el respeto a los animales llevaría a una sociedad que pugnara por el cuidado de sus ecosistemas y, con ello, el planeta estaría más sano.

En ética, pensemos que desde la moral vigente se nos ha educado en el maltrato, cuando tenemos la capacidad de ir más allá de la moral establecida y cuestionarla éticamente: ¿por qué está justificado el maltrato al animal?, ¿en qué medida el maltrato a un animal nos honra como seres humanos? Formular la pregunta y cuestionar esa moral establecida implica ya un paso de la moral a la ética.

Por su parte, los descubrimientos de la biología no dejan de sorprender a la comunidad científica tanto como al público lector: estudios sobre el dolor y la sensibilidad de los animales inundan las librerías.

Para fortuna de los animales, finalmente comienza a ser políticamente incorrecto maltratarlos. Tanto actores relegados al olvido como políticos acosados tras ser exhibidos cazando o asistiendo a eventos violentos, dejan ver que cada vez es mayor la conciencia que se tiene del dolor del animal.

No cabe duda: si queremos una sociedad más sana, menos violenta y abusiva, tendremos que comenzar por cambiar nuestras relaciones éticas con todo ese grupo de seres que llamamos “animales”.

…Sí, ya sé; no falta el viejito rancio que con sorna pregunte: ¿y también a los mosquitos? Mientras un animal no implique un peligro para nuestra vida, sí, señor: también los mosquitos. (El mosquito transmite enfermedades: evidentemente, mátelo).

Y no sea usted rancio, mejor ame la vida en todas sus expresiones: es asombrosamente bella.