Una zona franca inaugura llave para el desarrollo de Cuba

La Zona Especial de Desarrollo (ZED), cuya primera fase se inauguró este 27 de diciembre en el puerto de Mariel, se ubica en una localidad de Cuba famosa por las oleadas de emigrantes que hace décadas salieron hacia Estados Unidos.

El puerto de Mariel tuvo mucho movimiento en la época de auge del comercio con el extinto bloque socialista europeo, pero con su desaparición en 1991 Cuba entró en una grave crisis económica, que llevó a muchos a emigrar. En 1994, se produjo la llamada crisis de los balseros, con la salida desde el pueblo de Mariel de más de 36 mil personas. Fue la segunda oleada migratoria desde esa localidad costera, después del éxodo en 1980 de unos 130 mil cubanos hacia Estados Unidos.

La directora de la Oficina de la ZED, Ana Teresa Igarza, asegura que con la terminal se garantiza desde ahora el flujo de mercancías desde y hacia el área, lo cual constituye uno de sus principales atractivos para los potenciales inversores y para el desarrollo local.

Entre las primeras propuestas de inversión figuran las de empresas de Brasil, México, Argentina, Chile y República Dominicana, lo que a juicio de Igarza “patentiza el interés que ha despertado este proyecto en la región”. Como incentivo, se ofrece a los inversionistas facilidades especiales en materia tributaria y otras garantías.

Además, el parlamento cubano realizará en marzo una sesión extraordinaria para aprobar una nueva ley de inversiones extranjeras.

Economistas consultados comentaron que la legislación debería incluir una flexibilización del régimen de contratación de fuerza de trabajo y la creación de condiciones para nuevas formas de financiamiento externo.

“Esta Zona se convertirá en llave del desarrollo económico de Cuba”, dijo en la ceremonia de apertura la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien situó en 802 millones de dólares el aporte financiero de su país en bienes y servicios para esta etapa, a la que se sumarán 290 millones de dólares más para la segunda. Las obras son construidas por la firma brasileña Odebrecht y financiadas por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social.

El objetivo de la ZED es fomentar el desarrollo económico sostenible mediante la atracción de la inversión extranjera, la innovación tecnológica y la concentración industrial con vistas a incrementar las exportaciones, la sustitución efectiva de importaciones y generar nuevas fuentes de empleo en una constante articulación con la economía interna.

En una extensión de 465.4 km cuadrados, cuyo acceso por tierra se asegura mediante una red de carreteras, ferrovías y aeropuertos muy cercanos —incluso dentro de la ZED—, se ubicarán áreas para priorizar inversiones en el desarrollo de la biotecnología e industria farmacéutica, energía renovable, industria agroalimentaria, turística e inmobiliaria, entre otros.

Mariel es un municipio con 44 mil 480 habitantes, cuya cabecera tiene el mismo nombre, siempre fue industrial, aunque se espera que cuando dentro de unos años la zona esté en pleno funcionamiento lo será mucho más y necesitará fuerza de trabajo bien capacitada.

El corazón de la ZED, primera megaobra que se construye en Cuba tras la reforma del modelo económico socialista cubano es el puerto de Mariel, que una vez terminada su remodelación podrá recibir naves de gran calado. Desde la localidad es posible ver al otro lado de la bahía la envergadura de las labores.

Ubicado en una rada de aguas profundas, ahora el puerto estará capacitado para recibir las llamadas naves “post Panamax”, cuyo paso por el canal de Panamá será posible cuando esté lista la remodelación de esa vía interoceánica el próximo año.

Esos buques transportan cargas tres veces superiores a las de un navío normal. Al cruce internacional de barcos de mayor porte por la ZED, que incluirá una zona franca, podría sumarse también, a más largo plazo, el procedente del anunciado nuevo canal de Nicaragua, cuya construcción, según el gobierno de Managua, está prevista para finales de 2014.

El desembarcadero está diseñado de acuerdo con las mejores prácticas del desarrollo marítimo portuario y la protección ambiental e incluye seis terminales, una base logística del petróleo, un astillero, otros atraques para el servicio del abasto de combustible y el servicio contra incendios.

Según las autoridades, el personal de la ZED será fundamentalmente de las provincias occidentales de Artemisa (a la que pertenece Mariel), Mayabeque, Pinar del Río y La Habana, aunque los inversionistas foráneos podrán contratar personal extranjero no residente en Cuba para cargos de dirección o determinadas plazas de carácter técnico.