Palabra del Lector

Derecho de réplica. Monterrey IV

A continuación se reproducen las cartas enviadas a MILENIO Monterrey por Cosijopi Montero, de la asociación Reforestación Extrema, y por el columnista Horacio Salazar, en las que plantean puntos de vista sobre el proyecto hidrológico.

Horacio:

Qué tal.

El primer punto es no soy chavo ni permito que se refieran a mí de esa manera; probablemente tenemos la misma edad.

Referirte hacia mí en esos términos lo que veo es la intención de descalificarme a manera de decir que soy un ocurrente sin quehacer.

Segundo, hablé de la cuenca del río San Juan no del río San Juan.

Asuntos distintos. Tengo estudiando el tema desde hace cuatro años de mano de especialistas hidrólogos y ambientales muy serios.

Si fuera un tema necesario y fundamentado en estudios serios otro asunto sería.

El documento que mencionas la MIA es un documento con datos falsos y maquillados para dar una aparente formalidad técnica ahí del origen del problema.

Es un engaño, mucho te serviría no hacer notas con base en lo que este “chavo” ocurrente dice a los medios sino consultando y entendiendo las matemáticas de los documentos eso hace un verdadero periodista.

Hacen mucho daño opiniones como la tuya desinformadas del tema.

Aquí lo que es evidente es un muy profundo problema de corrupción al tiempo de severas afectaciones ambientales, no sólo para la zona del Pánuco sino para nuestra ciudad y nuestro estado.

Si vives y tienes un patrimonio aquí y te interesa el bienestar de gente que amas más nos vale a todos que las opiniones de gente como tú que tienen espacio en los medios, hagan ver el gravísimo error que se va a cometer porque lo que esta gente a la que tanto defiendes no sólo nos va a dejar sin dinero, sino también sin agua de ahí la contradicción del proyecto.

No te pido un acto de fe a lo que digo, no me interesa.

Te pediría que antes de opinar analizaras la información con calculadora en mano y pudieras ver el engaño de Emilio Rangel.

Lo que yo declaré en medios no tendría ningún valor sino estuviera sustentado en los datos.

En fin yo sólo espero que estas opiniones como la tuya no sean tomadas en cuenta porque todo aquel que está a favor de este proyecto está en contra de la calidad de vida hasta de sí mismo.

Un saludo.

Cosijopi Montero  

 

Sr. Montero:

Gracias por su carta fechada el 6 de diciembre de 2014 y recibida en mi buzón a las 10:38 horas. Se reproduce tal cual, solamente poniendo los acentos y los puntos finales de párrafo.

Lamento haberme referido a usted como “chavo”, expresión que yo uso casi invariablemente en mi trato con personas a las que aprecio, y que por supuesto usted no podía saber. En lo sucesivo me referiré a usted como Sr. Montero.

Como ha sido mi intención invariable al opinar en las páginas de MILENIO Monterrey, yo no descalifico a personas; critico ideas cuando me parece que no se sustentan.

Me gustaría conocer la diferencia entre lo que es el río San Juan y lo que es la cuenca del río San Juan, en lo que se refiere al aprovechamiento de sus aguas. Ojalá algunos de sus especialistas hidrólogos y ambientales muy serios pueda aclararme este punto. Sé que entre ellos están personas tan respetables como Malaquías Aguirre, Óscar Bulnes, Ernesto Enkerlin y Martín Bremer, así que no debe ser ningún problema.

De entrada, debo decir que no puedo discutir con alguien que descalifica un documento oficial como la Manifestación de Impacto Ambiental que obra en la Semarnat diciendo que es “un documento con datos falsos y maquillados para dar una aparente formalidad técnica”.

Dice en su carta, Sr. Montero, que “Aquí lo que es evidente es un muy profundo problema de corrupción al tiempo de severas afectaciones ambientales no sólo para la zona del Pánuco sino para nuestra ciudad y nuestro estado”. Yo no veo por ninguna parte que sea evidente. Veo que es una conclusión a la que llega usted sin duda con el apoyo de los citados especialistas.

Sr. Montero, yo no estoy defendiendo a esta gente que, dice usted, nos dejará sin dinero y sin agua. Yo expreso mi opinión sobre los temas que van apareciendo, y dejo que quien lee mi columna llegue a sus propias conclusiones o busque sus propias respuestas.

Pero si se trata de informar a la opinión pública, por favor explíqueme por qué en la entrevista celebrada con la periodista Carmen Aristegui el pasado día 4 de diciembre (disponible en http://bit.ly/1pYTCsM) insistió varias veces en la opacidad y falta de transparencia de las autoridades estatales en este renglón. O más bien explique al público cómo se compagina esa pretendida ignorancia con los datos insertados en la denuncia que usted presentó el 15 de septiembre de 2014 (casi tres meses antes) ante la Procuraduría General de la República junto con otros activistas.

Ese documento, que nadie me dio pero que pude encontrar fácilmente en internet (disponible aquí: http://bit.ly/1vYIBr2), deja claro que usted y sus cofirmantes tienen disponibles diversos documentos relacionados con el proyecto, incluyendo la Manifestación de Impacto Ambiental que, por supuesto, descalifica. Creo que dicha denuncia es donde se debería probar, obviamente con argumentos técnicos y científicos, que la MIA contiene “datos falsos y maquillados para dar una aparente formalidad técnica”.

Está claro que cada quien lee en los eventos lo que su prejuicio lo lleva a leer. Usted señala que Agua y Drenaje “tuvo el atrevimiento” de publicar una foto en la que hay personal de Agua y Drenaje con personal de Reforestación Extrema, y dice que con eso se pretende dar por entendido que ustedes avalan el proyecto. Mi lectura personal es que esa foto y muchas otras que aparecen ahí son parte del inventario de personas y grupos a los que se explicó el proyecto.

En fin, Sr. Montero: ojalá usted y sus compañeros sigan defendiendo las causas que consideran defendibles. Necesitamos gente así no sólo en Nuevo León sino en todo México. Pero insisto en la idea que me animó el viernes al escribir mi columna: si se desea combatir lo equivocado, la ruta ha de ser la correcta.

Horacio Salazar