Palabra de lector

Que CNDH, DIF y ONG intervengan contra quienes usen niños escudo”

Casualmente leía en el Metro la columna del señor Carlos Marín sobre los niños escudo utilizados por los maestros disidentes en las manifestaciones, cuando me percato de que un vagonero también se hacía acompañar de su hija.

Pero esto no es nuevo, pues desde que se habían incrementado las acciones contra este tipo de vendedores, casi todos se colgaban a un menor al frente, ya fuera con rebozo o cangurera, a fin de evitar que fueran detenidos.

Serán muy sus hijos, pero esas prácticas arriesgan la integridad de los menores y ni la Comisión Nacional de Derechos Humanos ni alguna ONG ni el DIF hacen algo para evitar estas prácticas.

Ojalá el director del Metro, Jorge Gaviño, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, hagan algo por retirar a estas personas y a los vagoneros, cuya actitud es retadora aunque pidan permiso para pasar cuando van llenos los trenes.

Javier Martínez, Ciudad de México

 

Los maestros disidentes hacen campaña entre padres de familia

Los maestros que están contra la reforma educativa han insistido en una cosa: que el gobierno quiere privatizar la educación. Esto, aunque el secretario Aurelio Nuño ha explicado hasta el cansancio que no es cierto.

Luis González de Alba señala que lo medular para los maestros es retomar el control de la educación, aunque no meramente y se nieguen a renunciar a la comercialización de plazas, en lugar de dar paso a nuevas generaciones de profesores más preparados.

En escuelas primarias y secundarias de la capital, algunos maestros y directores han hecho énfasis entre padres de familia en que es necesario aportar lo que se pide de cuotas voluntarias porque el gobierno quiere privatizar la enseñanza y no darles recursos.

Pero esto es campaña de maestros para confundir a la sociedad, porque la autogestión de escuelas consiste en manejar los dineros en lo que requieran y ya no se entregan etiquetados para algún rubro determinado.

Catalina Reyes, Ciudad de México

 

No es la panacea el nuevo Sistema de Justicia Penal, pero sí benéfico

El nuevo Sistema de Justicia Penal es sin duda un avance, pero tampoco es la panacea y falta mucho por hacer, sobre todo para erradicar la corrupción.

Por medio de un familiar que es abogado me enteré de que personal de los mismos juzgados decía que de cualquier manera había margen para hacer negocio y que esto no iba a terminar.

Duele enterarse de este tipo de cosas, pero hay viejos vicios que hay que romper con distintas acciones, ya que por sí solo no va a cambiar el modo de impartir justicia, sobre todo cuando es ambivalente o polivalente la ley y, según la experiencia, se ajusta según el poder adquisitivo de delincuentes.

Lo peor es que algunos casos duran años y siguen en plena coyuntura exigiendo más a las víctimas de delito que a los delincuentes, a los que se les defienden sus derechos humanos más que a las víctimas que han tenido el valor de denunciar, salvo algunos casos mediáticos.

Bruno Aguirre, Ciudad de México